Venció 91 a 65 y por los cuartos enfrentará a Serbia, que cayó frente a España 69 a 81.

El seleccionado argentino de básquet está enfoncado. La meta es ser uno de los dos equipos americanos que lleguen más lejos en este mundial y obtener así la ansiada clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. No importa que enfrente tenga al equipo polaco, que llegaba invicto a la cita jugando un muy buen basquet. Es un escollo que superar, un obstáculo que vencer en el camino al objetivo. Y el equipo se convierte en una aplanadora para arrollar al rival y pasar a los play-offs.

La clave en la victoria frente a Polonia fue la defensa. Desde el primer cuarto fue muy intensa, ahogando al equipo contrario. Y con una buena conducción de Campazzo y el buen aporte ofensivo de Delía (que en defensa fue fantástico con una tapa y cuatro rebotes), Argentina empezó a sacar ventajas en el marcador.

En el segundo cuarto la defensa fue todavía más sólida, pero el equipo no fue tan efectivo en el tablero contrario. De todas maneras llegó a sacar 17 puntos de diferencia (37-20). Imaginen si nuestros jugadores hubieran tenido más afinada la puntería.

Polonia salió al tercer cuarto a echar el resto. Y al principio logró acortar distancias. Pero la reacción de Argentina vino de la mano de 9 puntos de Garino que, al tiempo que despabilaban a su equipo hundía al rival en la impotencia. Es que todo el equipo retomó una superioridad notoria en todos los sectores. A la tremenda defensa le sumó una efectividad notable que empezó a estirar la diferencia. Ahí fue cuando Polonia dio signos de abandonarse a lo inevitable.

Ya con una buena diferencia, el último cuarto dio lugar a algunos lujos de Campazzo, cada vez más ídolo, y a que Luis Scola convirtiera 21 puntos convirtiéndose en goleador del partido. Una tremenda actuación del seleccionado nacional que ahora enfrentará a Serbia, perdedor de España por 69 a 81 y clasificado segundo en su grupo. El partido es el martes a las 8 de la mañana y ahora sí se acabaron los grupos y empiezan los play-offs a eliminación directa. Serbia es una potencia. Será el rival más difícil que le haya tocado a Argentina en este mundial. Pero con el equipo en este nivel, todo puede pasar. De todas maneras hay que estar muy atentos a los partidos del lunes, porque la derrota de Brasil ante República Checa lo dejó al borde de la eliminación, cosa que sucederá si pierde ese día con Estados Unidos. De darse ese resultado Argentina conseguiría la clasificación a Tokio antes de jugar su partido con Serbia. Tengamos confianza.