Después de diez años comercializándose el Bentley Musanne le dice adiós a nuevas fabricaciones. La empresa británica sacó el último ejemplar de la fábrica y así le da fin a su producción.

El Bentley Mulsanne, el buque insignia de la firma británica en los últimos diez años, dejará de fabricarse. La última unidad de este lujoso vehículo ya salió de la línea de montaje de la fábrica que tiene la compañía en Crewe, Reino Unido. De esta manera, le dará paso al Flying Spur, el nuevo modelo de la marca.

Como es habitual, Bentley despidió a este modelo que tantos buenos resultados le dio con una ceremonia. Fue algo distinta a las habituales ya que la pandemia no permitió que se realice con normalidad. Se pudo ver a los empleados de la firma tomando distancia social y refugiados detrás de las mascarillas de protección, lo cual le dio un contexto poco habitual.

Durante los primeros días del 2020 ya se conocía la decisión de que el Mulsanne deje de fabricarse. En primera medida esto iba a llevarse a cabo en la primavera europea. Sin embargo, la situación con el coronavirus y la suspensión en la fábrica británica hicieron que todo se retrase hasta el verano del “viejo continente”. El modelo se despidió de una manera muy especial ya que lo hizo con una edición especial de 30 unidades llamada 6.75 Edition by Mulliner.

Fueron 7300 unidades Mulsanne las que se concibieron en la planta de Crewe. La despedida de este vehículo fue acompañada con un video en el que los responsables de diferentes áreas de la firma lo elogian.

El CEO de Bentley, indicó: «El Mulsanne es la culminación de todo lo que aprendimos en Bentley durante nuestros primeros 100 años como fabricante de coches de lujo. Siendo el buque insignia de nuestra gama de modelos durante más de una década, el Mulsanne ha consolidado firmemente su lugar en la historia de Bentley y se ha convertido en un verdadero icono»

Se desconocen las imágenes del último Bentley en cuestión. Desde la firma sólo aseguraron que se trata de un ejemplar “extremadamente especial”. El que puede verse en las fotos es el anteúltimo y se trata de un Mulsanne Speed 6.75 Edition Mulliner, el cual viste su carrocería en gris Tungsteno en combinación con rosa dorado. Un cliente estadounidense es el afortunado que hoy lo posee. El último también es parte de esta edición limitada pero no se sabe mucho más.

El 6.75 Edition Mulliner está basado en el Mulsanne Speed, la opción más deportiva. La gran característica que tiene esta unidad son sus elementos estéticos exclusivos. También hay una mecánica admirable con un motor V8 biturbo de 6.75 litros y 513 caballos de fuerza. De ahí proviene la denominación.

A su vez, el capó lleva el mismo tratamiento oscurecido que tiene la parrilla frontal de diseño Mulliner Serenity o las salidas de escape. También lleva instaladas unas llantas específicas de cinco radios Musanne Speed de 21 pulgadas en acabado brillante y con acentos en negro que también se destacan por su brillantez.

Yendo al habitáculo hay que resaltar los controles de las salidas del aire acondicionado imitan el diseño a escala de la tapa de aceite del motor y el nombre 6.75 Edition se puede leer en una placa balo los alfeizares de las puertas delanteras, también una en el túnel central que además indica el número de la unidad y su condición artesanal. Además, al abrir la puerta, el logo del exclusivo apellido se proyecta sobre el suelo.

Por último, el colector de admisión del motor está acabado también en negro en vez del clásico plateado y en la cubierta de la mecánica integra asimismo un distintivo con el nombre de la versión, el número del propulsor y la firma de Adrian Hallmark.