La empresa española de autos, Seat, comenzó con un programa para fabricar piezas para sus vehículos con cáscaras de arroz. Gracias a ella se podría alcanzar un material moldeable que suplante al plástico.

El medioambiente es uno de los frentes donde la industria automotriz está haciendo mucho hincapié desde hace un tiempo. Desde los autos eléctricos hasta la eliminación del cuero fueron las alternativas que se vieron en los últimos tiempos. Sin embargo, Seat quiere seguir evolucionando y puso en marcha un programa piloto para comprobar la posibilidad de desarrollar piezas de autos con cáscaras de arroz. Al parecer, la firma española las tansforma en Orzyte, un material que es moldeable junto con otros compuestos.           

Seat analiza la posibilidad de desarrollar piezas de autos con cáscaras de arroz

La firma de Martorell se apoya en la Cámara Arrocera del Montsià, que cada año cultiva unas 60.000 toneladas de arroz en el margen derecho del Delta del Ebro. En tanto que la cáscara supone una quinta parte del mismo y normalmente no es aprovechable, se suele incinerar. En esta entidad, eso son 12.000 toneladas cada ejercicio.

El objetivo de Seat con este programa piloto es reducir su huella de carbono y estudiar si es viable introducir Orzyte, un material que se obtiene del tratamiento de la cáscara del arroz, en la producción de elementos que hasta ahora eran de plástico. Aún no está claro su recorrido a largo plazo. En este primer estadio, las están usando en el portón trasero, el doble piso de carga del baúl y el revestimiento del techo. Desde Martorell aseguran que «a simple vista estas piezas no se diferencian en nada de las fabricadas con tecnología convencional, pero pesan mucho menos».

Seat analiza la posibilidad de desarrollar piezas de autos con cáscaras de arroz

Esto no significa necesariamente que el plástico desaparezca de estos elementos, sino que el Orzyte se puede introducir en la mezcla para reducir la dependencia de productos derivados del petróleo. Los expertos de la marca están analizando distintas soluciones para determinar qué relación sería posible.

«Las exigencias técnicas y de calidad que pedimos a la pieza no cambian respecto a lo que hoy tenemos. En la medida que los prototipos que estamos haciendo cumplan esos requerimientos, estaremos más cerca de la introducción en serie«, explica Joan Clotet, ingeniero de desarrollo de acabados de interiores de la marca.