Fue 1 a 0 de visitante con gol de Carranza en el que pudo ser el último partido de Falcioni como director técnico.

Los dos equipos llegaban al clásico del sur con presentes muy distintos. El local, Lanús, venía puntero y jugando muy bien, con jugadores que interpretan a la perfección lo que quiere su técnico Luis Zubeldía. Banfield, en cambio, lo hizo luchando con su bajo promedio muy cerca de la zona de descenso y con un juego que no conformaba a nadie, solamente 9 goles en 12 partidos y jugadores cuestionados por su bajo rendimiento. Haciendo una rápida lectura, era Lanús el que ponía en juego más y Banfield el que, si perdía era lo lógico y, como contrapartida, tenía todo por ganar.

En el primer tiempo se vio un Lanús más protagonista, más dueño de la pelota, frente a un Banfield que de entrada mostró sus intenciones de cortar los circuitos de juego de su rival y cerrarle los caminos por los laterales, para salir rápido de contra y buscar llevar riesgo al área rival. Y la etapa se fue yendo con mucho despliegue y pocas situaciones de riesgo en las áreas. La más importante, en un ataque del Taladro a los 34´, Carranza estrelló su remate contra el palo izquierdo de Rossi.

El grito de Carranza que enmudeció al estadio.

A pesar de que uno no esperaba grandes cambios tácticos, el complemento empezó con Banfield pisando de entrada el área de Lanús con dos intervenciones de Urzi. Y a los 7´la jugada que enmudeció al estadio: Álvarez y Gómez prosperaron por derecha y el centro de este último es bajado cerca del punto del penal por Dátolo para Carranza que, en el borde del área chica, define cayéndose ante el desesperado intento de achique de Rossi. Banfield abría el marcador y sacaba rédito del esquema que propuso. Pero la expulsión de Civelli seis minutos más tarde por una fuerte infracción cerca del lateral izquierdo, cambió la forma en que se desarrolló el resto del partido. Ingresó Lollo por Dátolo y la incógnita era si Banfield podría aguantar el resultado porque Zubeldía tiró todo sobre el área del Taladro. Pero siempre faltaba algo para la puntada final, o un poco de precisión o una pierna de algún jugador de Banfield que tapaba un remate o rechazaba. La más clara fue un cabezazo del ingresado Belmonte que se fue apenas desviado. Para que tengan una imagen de los minutos finales, el arquero Agustín Rossi jugó parado casi en el círculo central como último hombre granate.

Julio Falcioni sentado en el banco de Banfield frente a Lanús en el que pudo ser su último partido como técnico.

Terminado el partido con la victoria visitante, hubo algunos empujones y tumultos entre los protagonistas por algún festejo algo desmedido y, ya restaurada la calma con los equipos en los vestuarios, la declaración sorpresiva de Julio Falcioni: “Pudo haber sido mi último partido. Es algo que voy a conversar con mi familia, no lo sabía nadie. Es despedirme con un triunfo, sería un lindo final. Estoy bien (de salud) y fuerte. solo me falta arreglar un poquito la voz. Voy a pensarlo, voy a ver que hago. Capaz me corro y voy de manager”. Habrá que ver que pasa el lunes, cuando Banfield regrese a los entrenamientos. Por lo pronto, el Taladro se llevó el triunfo en el clásico y bajó a Lanús de la punta. No es poco.

Lanús: Rossi; Di Plácido, Muñoz, Valenti y Pasquini (80´Belmonte); Quignon; Acosta (74´Orsini), Vera, Moreno y Bernabei (56´de la Vega); Sand. DT: Luis Zubeldía.

Banfield: Arboleda; Gómez, Maldonado, Civelli y Bravo; Urzi (83´Dubarbier), Rodriguez, Vittor y Álvarez (88´Galoppo); Dátolo (59´Lollo) y Carranza. DT: Julio Falcioni.