El Presidente Alberto Fernández tendría decidido que la cuarentena que finaliza el 28 de junio continué por dos semanas más.

La decisión de extender la cuarenta hasta el 12 de julio por parte del Presidente Alberto Fernández, ya cuenta con el consenso del Jefe de Gobierno porteño Horacio Rodriguez Larreta y del Gobernador bonaerense Axel Kicillof , además del grupo de expertos infectólogos que asesora al mandatario, también coincidieron en la extensión del aislamiento.

La curva ascendente de los infectados es la señal de alerta: los enfermos con coronavirus ascienden a 30.295, las víctimas fatales suman 815 y los casos confirmados y los muertos quiebran récords nacionales todos los días.

Desde el viernes 20 de marzo que comenzó a regir el período de aislamiento social, preventivo y obligatorio en el marco de una emergencia sanitaria por el coronavirus, el  Presidente declaraba  “Vamos a ser absolutamente inflexibles, vamos a ser muy severos, porque la democracia nos los exige”, en ese momento  las muertes eran tres y los pacientes contagiados 158.

86 días y seis prórrogas después, el gobierno nacional ya tendría decidido extender una vez más la cuarentena. La sexta postergación empezó el 8 de junio y vencerá el 28, tres semanas después. Después de cinco períodos de confinamiento con dos semanas de extensión, se decretó uno de 21 días.

El argumento que empleó el Presidente evidencia una lectura política de la inquietud ciudadana por la prolongación sistemática de la cuarentena: “Con los científicos y epidemiólogos que siempre nos asesoran creímos que era mejor fijar una regla a más largo plazo para terminar con la ansiedad que ocurre cada quince días”.

Ya es sabido que el 75% del país ya inició el 8 de junio la fase 5 -la última-, «la nueva normalidad», con el distanciamiento social, preventivo y obligatorio, los hábitos de higiene y los protocolos de cuidado como reglas básicas.

El resto del país son, bajo esta segmentación geográfica y en rigor de la situación epidemiológica, el aglomerado urbano denominado Área Metropolitana de Buenos Aires más un promedio de cuarenta partidos bonaerenses, el departamento de San Fernando de la Provincia del Chaco, los departamentos de Bariloche y de General Roca de Río Negro, el departamento de Rawson en Chubut y la ciudad capital de Córdoba. Allí, y en cualquier jurisdicción que no cumpla con los parámetros epidemiológicos y sanitarios, la cuarentena se extendería hasta el domingo 12 de julio, y el anuncio se haría en el transcurso de esta semana.

El argumento es la línea de crecimiento de los contagios notificados: 1.226 el miércoles, 1.386 el jueves, 1.391 el viernes y 1.531 el sábado. El miércoles 10 de junio -el de los 1.226 infectados-, Alberto Fernández alertó: “La velocidad de contagio que tenemos hoy es la más alta que hemos tenido desde el día cero. Con lo cual, en verdad tendríamos que estar en la fase 1”. Y dijo, para dejarlo en claro, que la fase 1 sería la cuarentena absoluta.

En los últimos días, una serie de municipios  debieron retroceder en el esquema de fases por un nuevo contagio. Tras ochenta días sin casos positivos, la localidad de Laprida, que estaba a días de acceder a la “nueva normalidad”, regresó a la fase 1. Un decreto municipal estableció que hasta el 22 de junio podrán funcionar únicamente las actividades consideradas esenciales entre las 9 y las 17 horas.

Olavarría, que permaneció más de setenta días sin contagios, sufrió un rebrote exponencial. está ciudad ostenta el récord en la provincia de Buenos Aires de contagios con más de 91 casos confirmados, aún con una población menor en comparación con jurisdicciones más populosas como Bahía Blanca o Mar del Plata. Debió regresar a la fase 1. “Debemos volver a empezar -resumió el intendente-. La razón es concreta: hubo encuentros familiares, cumpleaños, eventos sociales, asados entre amigos y así se dieron los contagios”. Cuando la localidad se preparaba para inaugurar la última fase de la cuarentena, los contagios se dispararon. y regresaron de nuevo al 20 de marzo.

Los casos de Laprida y Olavarría no son los únicos. Chascomús, Castelli Baradero y Colon -donde se contagiaron por compartir un mate en un gimnasio- también debieron retroceder fases por la aparición de hisopados positivos. Axel Kicillof, gobernador de la provincia, dijo hace apenas cuatro días: “Tendremos que ir acostumbrándonos a esta situación de flexibilizar y endurecer. Entramos en una etapa de crecimiento más veloz de los contagios y respetamos el criterio de no autorizar más actividades y la circulación”.

Horacio Rodríguez Larreta, por su parte, se distanció de las posturas del presidente y del gobernador. No abonó la hipótesis del regreso a fase 1 o un endurecimiento de las restricciones y, por el contrario, dispuso liberar ciertas actividades y respaldó las flexibilizaciones otorgadas. En la última semana, la invasión de runners en las noches de la Ciudad de Buenos Aires presentó un contrapunto entre los líderes.

El presidente reveló que le transmitió su preocupación al jefe del Gobierno porteño: “Le escribí y le dije ‘esto está mal’; él me habló de la demanda y las ganas de ir a correr… todos tenemos ganas de salir, de comer un bife con un amigo, de ir a almorzar con la familia, yo quiero ir a la cancha más que nadie”.

Por su parte el Ministro de salud porteño Fernán Quirós días atrás sostuvo que “lo peor está por venir”. Admitió un incremento lento y progresivo de los contagios, pero no considera que se haya trazado una aceleración de la curva. De hecho, las estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires presentan, por el momento, mejores pronósticos que los datos de la Provincia.

Si bien, aún la Ciudad de Buenos Aires tiene más infectados que la Provincia de Buenos Aires (14.149 contra 12.561), el informe de los últimos cinco días le concede al gobierno porteño una mejor evaluación de la curva de contagio, con un promedio de casos diarios estacionado en los 550. La provincia evidenció una suba de más del doble de los casos confirmados en menos de una semana.

El anuncio será en el transcurso de la semana que comienza pero el Presidente hoy por la mañana en una entrevista en Radio Rivadavia mostró su preocupación por el aumento masivo de casos en la zona que comprende el AMBA y dejó un claro mensaje de lo que podría suceder, si los contagios siguen en aumento.