Alberto Fernández encabezó la inauguración de un «hospital solidario» destinado a pacientes sin cobertura médica, montado en el predio del hospital privado Austral de Pilar.

El presidente de la Nación, Alberto Fernández, participó de la inauguración de un «hospital solidario» en el predio del hospital privado Austral de la localidad bonaerense de Pilar. En declaraciones luego del acto público, el mandatario afirmó: «Dios no nos perdonaría tener diferencias ante una emergencia como la que tenemos, donde lo urgente es salvar vidas». En su discurso elogió el emprendimiento y afirmó que los empresarios «no hicieron algo para que parezca que se ocupan de los pobres», sino que «hicieron algo de verdad».

Fernández tomó palabras del Papa Francisco e insistió con que «en este tiempo y en este mundo nadie se salva solo». También puso de relieve que, «ante tanto dolor», se unieron «los que más necesitan» y «los que más tienen», como los empresarios, «junto al Estado» para «hacer una sociedad más justa».

El mandatario puso al hospital como ejemplo para graficar la idea de que «los que más necesitan y los que más tienen pueden unirse junto al Estado para hacer una sociedad más justa», aunque aceptó que «la pandemia nos condena al dolor desde el malestar de estar aislado y el malestar económico que nos afecta a todos por igual» y que «no es resultado de una cuarentena», sino «de la pandemia, que es lo que a algunos les cuesta entender».

Luego de visitar este mediodía el nuevo centro asistencial, ubicado en Perón 1500, en la localidad Pilar -a 50 kilómetros al noroeste de la ciudad de Buenos Aires-, Fernández dirigió un cálido mensaje a los directivos y empleados del nuevo hospital y detalló algunas de las historias de quienes participaron en el emprendimiento. En el predio, que corresponde al Hospital Austral, fue construido el nuevo dispositivo, que cuenta con 60 camas, de las cuales 40 son para observación y las restantes 20 para terapia intensiva e intermedia.

«Acá pude ver que los que más necesitan, como Arnaldo, y a los que más tienen, como los empresarios que hicieron posible con sus aportes, pueden unirse junto al Estado a hacer una sociedad más justa y de eso se trata», subrayó Fernández. El presidente explicó que en la recorrida por el establecimiento había conocido a Arnaldo, un trabajador del Hospital que todos los domingos «cocina para los sectores más vulnerables» de Villa Rosa, junto a un empresario, de nombre Alejandro, quien lo ayuda en la tarea.

El mandatario también contó que en el hospital conoció a un «matrimonio de médicos muy jovencitos que hace pocos meses vieron nacer a Sofía, pero el marido se contagió y contagió a su señora en el octavo mes de embarazo y la comunidad del hospital se preocupó por sus cuidados y se recuperaron, como se recuperan muchos, y Sofía nació». Después conoció «a Marisa, una enfermera que tuvo coronavirus y que le encontraron restos de coronavirus hasta el día 60, con un total de 12 testeos realizados». Fernández enfatizó el hecho de que «nadie sabe cuánto dura el virus en el cuerpo de uno y qué capacidad de contagio real tiene».

«Esto quiere decir que aún los que creíamos que al día 14 desaparecía todo, parece que no es así, y esto explica por qué en muchos lugares del mundo que nos ponen de ejemplo hay como reincidencia en la enfermedad y contagian los que ya se contagiaron», reflexionó.