Las autoridades del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se preparan para extender en forma estricta el aislamiento hasta junio como mínimo.

El gobierno porteño se prepara para enfrentar el pico de contagios en los primeros días de junio y solo flexibilizará actividades que tengan impacto económico. Así lo reconoció hoy el vicejefe de gobierno, Diego Santilli, al afirmar que hubo «crecimiento de casos» y advertir que en los últimos cinco días la curva de afectados por la pandemia «subió sustancialmente».Por tal motivo la ciudad de Buenos Aires mantendrá el aislamiento estricto hasta junio.

«Tengamos en cuenta que no hay vacunas y la única manera de que esto no se propague es seguir aislándonos, manteniendo el distanciamiento social y usar el tapabocas, mientras vamos estudiando diferentes alternativas para ir gradualmente mejorando en términos de circulación y de actividad económica», agregó Santilli.

La administración porteña trabaja con un horizonte claro: la curva de contagios no puede superar los 3000 casos por día, lo que implica 150 internados graves por el virus Covid-19 . Hoy registra poco menos de la mitad, pero hubo una aceleración de contagios en los últimos días. El pico se proyecta en la Capital a fin de mayo o principio de junio.

«Va a haber muy pocas flexibilizaciones hasta que los casos aumenten en serio», resumió uno de los hombres de máxima confianza del jefe de gobierno porteño. Algo similar evalúa el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, para el conurbano bonaerense.

Es por eso que en el listado de potenciales nuevas excepcionesse destacan la construcción y actividades profesionales, siempre y cuando se haga bajo un nuevo protocolo sanitario. En eso trabajan codo a codo el jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, y el ministro de Hacienda, Martín Mura.

«En dos semanas se va a ver que la curva se empina más. Lamentablemente tiene que pasar. Es muy difícil de medir, si liberas de más y se dispara es muy complicado porque supera la capacidad del sistema de salud. Nos estamos preparando», agregaron cerca de Rodríguez Larreta.

«Estamos trabajando para llegar preparados de la mejor manera al momento más crítico», describió un hombre de diálogo permanente con el jefe de Gobierno.

En esa carrera contra la enfermedad aún la ciudad no está del todo preparada para enfrentar el pico de contagios. El sistema de salud se reforzó con 172 respirados, pero aún faltan 131 para no tener problemas. También se implementará en los próximos días más testeos rápidos para evaluar la circulación del virus. Desde el gobierno porteño aseguraron que los procesos para adquirir los equipos ya están en marcha.

Todas las mañanas y todas las noches el equipo de Rodríguez Larreta, con Fernán Quiros, ministro de Salud, a la cabeza, revisa los datos. La mayor atención está centrada en las curvas de confirmados, de casos sospechosos y de muertos. También hay un seguimiento de lo que ocurre en el conurbano bonaerense. Es que la suerte de ambos distritos está atada.

El balance del primer día de la nueva etapa de la cuarentena fue satisfactoria, explicaron.

«El balance sigue siendo lógico de cumplimiento», anticiparon fuentes oficiales. Igualmente, cerca de Rodríguez Larreta prefieren esperar al final del día antes de realizar una evaluación general.

Pese a los problemas que les generó a los mandatarios provinciales, desde la ciudad de Buenos Aires no cargan la responsabilidad sobre el Presidente. «Seguimos trabajando coordinados», explicó un allegado al ministro coordinador porteño. Incluso, según resaltaron fuentes oficiales, el comunicado que firmaron la capital, Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe fue «consensuado» con el gobierno nacional.

El escenario aún está lejos de mostrar un final. Si bien cerca de Rodríguez Larreta reconocen que hay cierto agotamiento social, por las próximas semanas no habrá modificaciones. «Si soltás y se desbanda, perdes», concluyó una altísima fuente de la ciudad.