Abrirían el viernes 3 de abril. Mañana se termina de definir la medida.

Autoridades del Banco Central de la República Argentina (BCRA), de las asociaciones que agrupan a las entidades crediticias y de la Asociación Bancaria analizaron hoy la posibilidad de abrir al público sucursales para que los jubilados, especialmente lo que no tienen tarjeta de débito, puedan cobrar sus haberes en los próximos días.

Esta mañana, el presidente Alberto Fernández dijo que el gobierno busca «algún mecanismo» para evitar que se repitan escenas como las del viernes último, cuando jubilados y beneficiarios de asignaciones sociales formaron largas filas frente a los bancos para retirar el dinero que recibieron por el bono extraordinario.

«Vamos a habilitar algunas cuantas sucursales de bancos y vamos a dar turnos para las cobranzas, para que no se mezclen todos», señaló el Presidente en diálogo con Radio con Vos.

En principio, la idea que analizaron es abrir a partir del viernes las sucursales de bancos que pagan jubilaciones y mantenerlos abiertos hasta que se cumpla el cronograma de pagos de la Anses.

La modalidad de apertura que se evalúa consiste en una dotación mínima de empleados voluntarios y sólo para atención a los jubilados que cobran el día asignado por el cronograma.


«Se va a buscar la forma de que a través de equipos de (trabajadores) voluntarios se pueda a atender a los jubilados en los bancos», apuntó Palazzo en declaraciones al canal A24.

«Es muy probable que abramos (temporariamente) las sucursales para pagar a los jubilados», agregó Palazzo, quien sostuvo que la atención estará dedicada especialmente a aquellos que no tengan la tarjeta de débito para retirar sus haberes.

Mañana definirán si abren algunas sucursales y el Banco Central informará cómo será el funcionamiento de las entidades financieras y cambiarias, en el marco de la extensión de la cuarentena ordenada por el Poder Ejecutivo hasta el 13 de abril.

El pasado 20 de marzo, el Central prohibió a las entidades abrir sus sucursales para la atención al público y ordenó que, hasta el 1 de abril, presten servicios a los usuarios «en forma remota» para la constitución de plazos fijos, el otorgamiento de financiaciones y los servicios relacionados con el sistema de pagos, entre otros.