En medio de la pandemia del coronavirus, salió de la cárcel de Marcos Paz, un detenido de 33 años y en menos de 24 horas después de haber recuperado la libertad, lo detuvieron en Almagro por haber protagonizado un robo. Pero su liberación no fue por coronavirus.

El sospechoso, de 33 años, había recuperado ayer la libertad por decisión de la Sala III de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional porteña. La detención fue hecha por personal de la División Sustracción de Automotores durante un patrullaje preventiva.

En avenida Rivadavia y Yatay, en Almagro, los uniformados observaron como una persona corría empujando a los peatones y, después de dar la voz de alto, intentaron detenerlo. Luego de una persecución lograron detenerlo a los 150 metros, en Lezica y Yatay. Habría robado una sucursal de Freddo.

«Qué me importa que me lleven preso, ayer salí del penal de Marcos Paz por el coronavirus, llevame, igual mañana me voy de nuevo», gritaba el sospechoso en el momento de ser apresado, según informaron fuentes policiales.

Entre sus antecedentes figuran más de 15 causas por robo a mano amada y lesiones registradas penalmente en los años 2014, 1016, 2017, 1028 y 2019.

Los motivos de la liberación

Pero la decisión de liberar al sospechoso no tiene vinculación con las excarcelaciones y arrestos domiciliarios ordenados en medio de la pandemia del coronavirus.

Según el fallo, el acusado tiene una «afección psiquiátrica» y existe la posibilidad de que por su estado psicólogo y psiquiátrico no comprendiera la criminalidad de sus actos y discernir «acerca de los avatares que demandan su capacidad para afrontar un juicio penal».

Entonces, la Sala III dejó sin efecto la prisión preventiva y ordenó liberarlo. El tribunal de alzada había tomado intervención en el caso después de que el Tribunal Oral en lo Crimin al (TOC) N° rechazara el pedido de excarcelación presentado por la defensa del imputado.

Según un informe del Cuerpo Médico Forense (CMF), el imputado presentaba «una afección compatible con trastorno psicótico no especificado y trastorno de personalidad».

El 12 de diciembre se había decidido su traslado al hospital Borda, según se desprende la resolución de la Sala III de la Cámara del Crimen. «En atención a ello y al resto de los elementos reunidos en el caso, en especial el escaso lapso transcurrido desde aquella decisión hasta su detención en este proceso, todo parece indicar que la afección psiquiátrica que obligó a su derivación al nosocomio referido para que lleve adelante un tratamiento en esos términos no se habría modificado», se sostuvo en el fallo del tribunal de alzada, firmado por el juez Pablo Jantus, que dejó sin efecto la prisión preventiva.

El caso por el robo en la heladería Almagro quedó a cargo de la jueza en lo criminal y correccional de la ciudad de Buenos Aires, María Fabiana Galetti.

En las últimas horas, la adhesión al reclamo contra las excarcelaciones creció en Facebook, Twitter y Whatsapp y sumó el apoyo de familiares de víctimas de delitos graves, referentes del feminismo que se opusieron a la liberación de acusados por delitos sexuales, y dirigentes políticos oficialistas y opositores. Ayer, el descontento se adelantó a la convocatoria original y se pudieron escuchar cacerolazos en barrios de la Ciudad de Buenos Aires, Rosario y Córdoba.

El malestar quedó reflejado en la plataforma change.org, donde se disparó una iniciativa para solicitarle al Poder Judicial que desista de la idea de liberar reclusos. En poco más de dos días, la petición superó las 470 mil firmas, lo que la ubica en una de las solicitudes con mayor crecimiento del sitio.

Una polémica que día a día no deja crecer y el malestar de la ciudadanía va en constante aumento.