El Gobierno está preocupado por el aumento de casos de Covid-19 y convocó a una reunión de urgencia para tratar el tema.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, se reunía a partir de las 11h con los jefes de Gabinete de Ciudad y Provincia de Buenos Aires, Felipe Miguel y Carlos Bianco. También junto a los tres ministros de Salud: Ginés González García, Daniel Gollan y Fernán Quirós. La pandemia no terminó y las vacunas no llegaron. 

El objetivo de la reunión es analizar las variables sanitarias que hay actualmente, la proyección de la curva de contagios y los pronósticos concretos sobre la llegada de las vacunas al país. Discutirían nuevas medidas para que se cumpla el distanciamiento social. Desde el Gobierno observan que el cumplimiento de los protocolos es cada vez menor y, en consecuencia, la posibilidad de un rebrote aumenta.

La agenda del Gobierno nacional cambió hace un tiempo atrás porque así lo ameritaba, sobre todo, la reactivación de la economía. El debate sobre la legalización del aborto y la puesta en marcha de obras públicas corrieron del centro a las medidas sanitarias con las que el presidente Alberto Fernández se manejó desde el inicio de la pandemia.

La pandemia dejó de ser tema principal: en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia la vida volvió a la normalidad, pero con barbijos y mínimas restricciones. También con pocos controles y con un bajo cumplimiento de la sociedad. La responsabilidad individual, el concepto del que tantas veces hablaron Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta, no fue aplicada como esperaban.

La tensión pasó a estar puesta en otros temas y este martes volverá a concentrarse en los cuidados para evitar que el Covid-19 se propague nuevamente, ya que el número de contagios está creciendo en Argentina y temen no poder hacer frente a un rebrote en caso de que exista. No quieren el inicio de la campaña de vacunación con la curva de casos en pleno crecimiento.

El Gobierno presta atención a lo que sucedió en Europa y Estados Unidos, donde los casos comenzaron a incrementarse después del verano y las vacaciones, y en la actualidad enfrentan el impacto de una segunda ola de contagios que dejó de ser un anuncio para convertirse en realidad. La intención que tienen en la Casa Rosada es mantener la meseta en la curva hasta que puedan empezar a vacunar.

Pero llegan las fiestas, y el inicio de la temporada de verano aumentó la preocupación en los últimos días. Si bien ninguno de los gobiernos marcaron restricciones a las reuniones familiares, desde el Ejecutivo bonaerense establecieron un protocolo para que la gente se cuide al máximo durante la navidad y año nuevo. 

La principal medida es reducir el contacto con otra personas diez días antes de la cena navideña. Sobre todo aquellos que se reunirán con personas que tienen más de 60 años o que poseen algún factor de riesgo.

En la provincia, preocupa el comportamiento de la gente. Playas, fiestas privadas y locales gastronómicos. Si el comportamiento no es el adecuado, los casos aumentaran. Sin embargo, existió una valoración positiva sobre la forma en la que se desenvolvieron los turistas en el último fin de semana largo.

Daniel Gollan fue el primero en advertir que “hay un rebrote” en algunos indicadores que “son preocupantes” para la reactivación de actividades de la provincia. Veníamos bastante bien hasta la semana pasada y ya empezamos a percibir que no solo se frenó la caída sino que hay un rebrote de algunos indicadores que son preocupantes, sostuvo.

“Venían en un descenso las consultas de forma espontánea sobre la percepción de síntomas compatibles con el Covid, y esta semana tiene un rebrote este indicador, que a los 10 días implica un crecimiento de casos”, dijo el ministro bonaerense, que consideró que esos datos se deben a que “hay un relajamiento” en la gente debido a “una sensación de que esto ya terminó”.

Santiago Cafiero se manifestó en la misma línea durante una entrevista televisiva en la noche del lunes. “La pandemia no está superada. No hay que relajarse. En todo el mundo se está viendo una segunda ola que está golpeando fuertemente”, y afirmó que “después de los picos de contagios en octubre, se logró una tendencia a la baja que ahora se amesetó y dejó de bajar”.