El “hermano del alma” del ex presidente Macri  despidió a 700 trabajadores en Río Grande.

Echando por el piso los últimos mensajes el Presidente Alberto Fernández donde tildó de “miserables”a los empresarios que despiden trabajadores y aclaró que “ no se trate de que pierdan, sino de que ganen menos. Muchachos es  hora de que ganen menos”. La empresa de Caputo cesantea a sus obreros.

Copiando los pasos de Techint, el Grupo Mirgor propiedad del conocido “Nicky” Caputo amigo entrañable del ex Presiente Maurici Macri dispusó la cesantia de 700 trabajadores de su planta en Río Grande, Tierra del Fuego.

La firma de Caputo decidió finalizar el vínculo laboral de 525 trabajadores contratados a plazo fijo y de otros 220 empleados contratados bajo la modalidad de PPD (Planta de Personal Discontinuos), entre operarios y supervisores.

Javier Escobar Secretario General del Sindicato, indicó a medios locales que “Los contratos de los trabajadores finalizaban el 31 de marzo, en línea con la primera fecha dispuesta para el fin de la cuarentena obligatoria. Sin embargo, desde ASIMRA aseguran que se habían comprometido a extenderlos antes del brote y de las posteriores medidas tomadas a nivel nacional para evitar la propagación del virus”. «Repudiamos a las empresas por la situación crítica en la que nos encontramos».

El grupo empresario que conduce Caputo, que  nuclea actividades en el sector automotor, electrónico y telefonía móvil, confirmó también a los trabajadores que la medida se había tomado por la abrupta caída en las ventas. «Los trabajadores tienen contrato en Mirgor hasta el 31 de marzo, y no se les renovaría el contrato debido a la situación de la cuarentena”, resaltó Escobar, titular del sindicato que nuclea a los Supervisores metalúrgicos.

El gremialista explicó que desde la empresa prometieron reincorporar a ese mismo personal una vez que se supere la situación pero “no hay nada confirmado ni firmado” que garantice que eso suceda.

En marzo del año 2019, cuando  Macri todavía era presidente, Caputo despidió formalmente a 63 trabajadores para coronar las suspensiones y reducciones de carga horaria que estaba implementando en la planta de Río Grande desde principios de año. En ese momento, el recorte respondía a la dura crisis que atravesaba el sector manufacturero por la apertura indiscriminada de las importaciones, el encarecimiento de los costos por la escalada del dólar y el desplome de la demanda que marcó a la economía macrista.

Con está nueva cantidad de despidos en medio de una crisis sanitaria mundial la empresa de Caputo despide obreros y se avecina una nueva disputa con el Gobierno Nacional, por la falta de solidaridad con la sociedad y la falta de escrupúlos de algunos empresarios.