Sin técnico ni competencia y con cada vez menos jugadores, el equipo de rugby argentino Jaguares tiende a desaparecer.

La franquicia argentina en el Super Rugby, Jaguares, pasa por un momento de incertidumbre desde que se suspendió el torneo y tanto Nueva Zelanda como Australia iniciaron competencias internas que les están dando buenos resultados económicos y deportivos. La UAR tuvo que «liberar» a los jugadores de sus compromisos contractuales y varios de los más importantes, al igual que el entrenador Gonzalo Quesada, buscaron continuar sus carreras en el rugby europeo.

El COVID-19 puede haber asestado un golpe mortal al torneo de equipos más importante del hemisferio sur. Mientras Nueva Zelanda, prácticamente aislada del virus, organizó un competencia interna muy competitiva a estadios llenos que le está dando muy buenos resultados económicos, Australia hizo lo propio y tampoco le está yendo mal.

Al margen quedaron Sudáfrica con sus equipos y Argentina con Jaguares. Los sudafricanos vuelven a la actividad interna en agosto, pero Argentina no tiene ni señales de cuando el gobierno dará el visto bueno para el regreso, siquiera a los entrenamientos. Y la UAR, no habiendo competencia para Jaguares con el cese de ingresos por televisión y desde la SANZAAR que eso implica, no puede hacer frente a los contratos firmados.

Así, el primero en dejar el equipo fue el propio entrenador, Gonzalo Quesada, que firmó para dirigir al Stade Francais de París. Recordemos que Quesada fue quien puso a Jaguares en la final del Super Rugby 2019, en una actuación histórica. Sus condiciones como Director Técnico están fuera de discusión y su partida fue un duro golpe pero a la vez un llamado a la nueva realidad que se avecinaba.

Jaguares en peligro de extinción
Gonzalo Quesada regresa al Stade Francais de Paris después de llevar a Jaguares a la final del Super Rugby 2019

Al entrenador lo siguieron jugadores muy importantes en la estructura del equipo de Jaguares, como Guido Petti Pagadizábal, el mejor argentino en el último mundial, que se fue al Bordeaux Bégles del rugby francés, Marcos Kremer, también al Stade de París, el capitán Jerónimo de la Fuente, al Perpignan, Matías Moroni a Leicester Tigers y Matias Alemanno al Gloucester, ambos de Inglaterra. Una sangría importantísima a la que se agrega un referente como Agustín Creevy que continuará en el London Irish

Jaguares en peligro de extinción
Matías Alemanno deja Jaguares para jugar en el Gloucester inglés

Si pensamos que todo lo que pasa en Jaguares repercute directamente en nuestro seleccionado nacional Los Pumas, veremos que la base más importante en cuanto a jugadores determinantes ya no está en la franquicia argentina sino en Europa. Antes los teníamos acá, a todos juntos, entrenando y jugando contra rivales de peso en el Super Rugby cada semana.

Pero habiéndose confirmado la realización del Rugby Championship 2020 entre noviembre y diciembre en Nueva Zelanda, la noticia de que varias figuras se hayan ido a Europa, la noticia no es tan mala para Los Pumas. La World Rugby acaba de aprobar un cambio reglamentario temporal en el reglamento que obliga a los clubes a ceder a los jugadores a sus seleccionados para el torneo, por lo que a diferencia de los que se quedaron en el país, llegarán al torneo con ritmo de competencia.

Estando el eje de nuestro seleccionado, no ya en Jaguares sino en Europa, todo indica que el éxodo puede continuar. Hasta el Mundial Japón 2019, la imposibilidad de ser parte de Los Pumas jugando en Europa, fue el motivo que impidió la sangría de figuras y dio fuerza a la franquicia argentina. Ya con la convocatoria de algunas «excepciones» para el mundial se hizo una rendija en la puerta de salida que ahora que ahora directamente está abierta de par en par.

Jaguares en peligro de extinción
Los Pumas podrán contar con los jugadores que se desempeñan en Europa durante el Rugby Championship que se disputará entre noviembre y diciembre de 2020.

El COVID-19 parece haberle asestado el golpe mortal al Super Rugby tal como lo conocíamos. Nueva Zelanda parece haber encontrado la excusa ideal para cortarse solo, aunque desde su dirigencia señalen que el torneo interno entre cinco equipos es inviable. Y Australia ve el futuro en un torneo regional compartido con sus vecinos y algún equipo de las islas del Pacífico.

Todos los caminos conducen a la desaparición de la franquicia argentina. Se abren otras posibilidades como un torneo americano, con equipos de la región que no tendría el nivel rugbístico del Súper Rugby. Pero nada es seguro. Jaguares marcha hacia su extinción como destino inexorable.