Estudiantes lo presentó al estilo europeo.

Se fue un día, con solo 21 años a jugar al fútbol por el mundo. A pesar de haber sido formado en River, es un jugador más identificado con la Selección Argentina que con el club de Núñez. De hecho, debutó antes en el equipo nacional que en el «Millonario». El 16 de julio de 2003, Marcelo Bielsa lo puso en el amistoso con Uruguay que terminó empatado en dos goles y que sirvió para inaugurar el estadio «Ciudad de La Plata», también conocido como «El Único» porque se esperaba que con su inauguración, los dos clubes de La Plata dejaran sus respectivos estadios para usarlo alternadamente, cosa que no sucedió. Recién el 3 de agosto siguiente jugaría su primer partido en River, en la victoria frente a Nueva Chicago por 2 a 1. Dos años más tarde, el 3 de julio de 2005, se despedía con la banda roja en el pecho ganándole 1 a 0 a Huracán de Tres Arroyos y se iba a Brasil, al Corinthians, para más tarde mudarse a Inglaterra y jugar en el West Ham y el Liverpool, en 2010 a España al Barcelona de Pep Guardiola, Messi, Iniesta y Xavi para finalmente recalar en enero de 2018 en el exótico fútbol chino donde fue líder del Hebei Fortune.

Después de 14 años, ya con 35, un día volvió. Mucho tuvo que ver Juan Sebastián Verón, el presidente de Estudiantes de La Plata, que viajó a China sabiendo que terminaba su contrato, para convencerlo que tenía que «vivir la experiencia Pincharrata». Es que el club pregona muchos de los valores que sostiene Mascherano. Es en muchos sentidos una «familia» que marca en ciertos aspectos a los futbolistas que allí juegan. Algo de eso pudo verse en momentos tristes como los fallecimientos de «Cacho» Malbernat y el «Tata» Brown. Jugadores de distintas épocas del club se juntaron para despedirlos. Una mística construída con trabajo, esfuerzo y gestas deportivas históricas. Verón sabía que eso iba a seducir al «Jefecito» y jugó la carta. Además lo tentó con la tranquilidad del country del club en City Bell para que pueda instalarse con su familia.

Mascherano, de regreso.
Masche y el León. Parecieran estar hechos el uno para el otro.

¿Por qué no volvió a River, el club que lo formó y en el que debutó en primera? Porque cuando el Millonario lo fue a buscar, él consideró que no era momento para volver. Y ahora, ya con 35 años, el club de Núñez no mostró un interés tan fuerte como Estudiantes. Nunca dejó de expresar su agradecimiento al club de sus orígenes, pero la oferta para volver vino de otro lado, y fue muy seductora, no en cuanto al dinero sino a toda esa mística del club que podrá alimentar y toda la tranquilidad que tendrá para su familia, con quienes espera pasar más tiempo dado que no viajaron con él durante su experiencia en China.

Mascherano, de regreso.
Mascherano a los 21 años y ahora a los 35. El jugador que se fue y el que regresa después de 14 años.

El sábado pasado tuvo su presentación en el moderno estadio Jorge Luis Hirschi, conocido el «Uno» por sus hinchas por estar ubicado en las calles 1 y 55. Y fue a la «europea». La dirigencia convocó a los simpatizantes pidiéndoles que para ingresar llevaran juguetes a modo de pago de entrada, para luego poder repartirlos en Navidad entre los chicos que menos tienen. Y una multitud albirroja concurrió a darle la bienvenida a «Masche», que dejó algunas frases pronunciadas desde el corazón: «Me identifico mucho con los valores que representa Estudiantes. Espero poder estar a la altura del reto y ser yo mismo»; «Hace unos cuantos meses que tenía claro que si quería volver a vivir a la Argentina, la única opción era Estudiantes»; «No viene una figura descomunal, con un talento descomunal. Yo soy un jugador de equipo y vengo a aportar como en cada equipo en donde estuve».

Mascherano, de regreso.
Mascherano y la gente de Estudiantes que acudió a darle la bienvenida al nuevo estadio.

Vuelve Javier Mascherano. Puede aportarle al Pincha su orden y voz de mando, lo que no es poco. Pero más allá de lo futbolístico, vuelve un emblema de nuestro fútbol. Bienvenido.