Con un burofax, Messi le comunicó al Barcelona que quiere interrumpir el vínculo.

Lo hasta hace un tiempo impensado, está ocurriendo: Lionel Messi le comunicó al Barcelona que hará uso de la cláusula que le permite irse del club con el pase en su poder una vez terminada la temporada previa al fin de su vínculo, que lo mantiene ligado al club catalán hasta el 30 de junio del 2021.

Primero tenemos que analizar los hechos. Desde que el Barcelona fue eliminado en cuartos de final de la Champions League por el Bayern Münich por un humillante 8 a 2, se comenzó a especular con la partida de Lionel Messi tras un nuevo fracaso deportivo del equipo, que se sumó a la pérdida de la Liga en manos de Real Madrid, dejándola escapar en las últimas fechas.

Messi le dice adios al Barcelona
¿Será esta la última imagen de Messi con la camiseta del Barcelona?

Messi tiene una carrera futbolística singular. A todos los récords que bate semana a semana y al asombro que nos provoca con su talento dentro del campo de juego, hay que agregarle un hecho singular: en una profesión como la de jugador de fútbol, caracterizada por las transferencias y los cambios de equipo, él siempre jugó profesionalmente en Barcelona. En vez de ser un trotamundos del fútbol, eligió ser jugador de un solo equipo.

Messi le dice adios al Barcelona
Messi en el 2005, cuando iniciaba su romance con el Barcelona. Quince años después puede llegar el final

A partir de ahí, intentando interpretar a una persona no muy expresiva como Messi, a quien hay que tratar de entender a través de gestos, algunas breves declaraciones y especialmente, muchos silencios, el mundo del fútbol quiso escudriñar qué pasaba por su cabeza en momentos en que el Barcelona planteaba prácticamente una refundación futbolística a su alrededor.

Y cuando se hablaba de que, a pesar de su enojo por lo que entiende que no fue, en los últimos tres años, un proyecto deportivo que le ayudara a conseguir los logros deportivos que él pretendía, Leo privilegiaría la estabilidad de su familia, quedándose en el lugar al que todos están habituados, sorprendió como en la cancha y pateó el tablero.

Sin embargo su salida del Barcelona no va a ser sencilla. Messi notificó su decisión a través de un burofax, un servicio que se utiliza en España para el envío de notificaciones o documentos que requieran de una entrega indiscutible y sirva de prueba frente a terceros, pero el club sostiene que debería haberlo hecho antes del 10 de junio, mientras que los abogados de Messi se aferran a que la temporada se alteró por la pandemia mundial y que finalizó más tarde.

Esos son los hechos y la batalla legal que se viene. Los motivos que llevaron a Messi a dar este paso entran en el terreno de la especulación por el ya mencionado hermetismo que rodea al crack y su personalidad introvertida. Lo que sí se puede descartar es el tema económico. No es que Messi pretenda más dinero. Privilegia un proyecto deportivo que no ve que se pueda dar en el futuro inmediato. Y él tiene ya 33 años.

Desde España llegan una cantidad de argumentos y suposiciones. Que Messi se molestó por la intención del nuevo entrenador Koeman de «limpiar» el vestuario, que no estaba dispuesto a ver como amigos suyos como Luis Suárez eran declarados «prescindibles», que sus encontronazos con la dirigencia en los últimos tiempos lo desgastaron, etc.

Lo cierto es que últimamente, en sus breves declaraciones, se lo notaba molesto con el andar de un equipo al que todos notábamos aburguesado. Y si bien podían parecer frases dirigidas al técnico Setién o a algunos de sus compañeros, las palabras iban más allá hasta alcanzar a los máximos responsables según su entender: los dirigentes.

¿Se irá finalmente Messi de Barcelona? Al margen de la disputa legal que se avecina, todos sabemos que no es bueno retener en un equipo a alguien que no quiere quedarse. La cláusula de rescisión es prohibitiva: 700 millones de euros es mucho dinero aún para las fortunas árabes, rusas o chinas que se acercaron al fútbol en los últimos tiempos. Pero si Messi consigue su salida ya sería otro el panorama.

A partir de ese supuesto, vuelven las especulaciones. Manchester City le ofrece, al margen del dinero de su contrato, la presencia de un técnico con el que se conoce bien como Pep Guardiola y la presencia de su amigo de siempre el Kun Agüero. Los millones qataríes envalentonan al último finalista de la Champions, el París Saint Germain, que sueña con juntarlo con Neymar, Mbappé y el lazo afectivo que lo une a Di María.

Messi le dice adios al Barcelona
¿Volveremos a ver esta imagen en poco tiempo? Obvio, con el color celeste del Manchesster City

La Gazzetta dello Sport mientras tanto hace crecer las acciones del Inter, respaldado por el dinero chino de la empresa Suning, propietaria del 70% del club de Milán. Y así puede seguir la fila de interesados como el Chelsea, Manchester United y hasta Juventus, que sueña con la posibilidad de reunir a Messi con Ronaldo con la camiseta de la Vecchia Signora.

Es que la noticia del burofax de Messi conmocionó al mundo. Y todos sueñan con tenerlo vistiendo los colores de su camiseta. Y haciendo una salvedad respecto de los cambios tecnológicos, uno recuerda a aquel fax de 1995 en el que Michael Jordan solamente escribía el famoso «I´m back» («Vuelvo») y conmovía las redacciones de los medios periodísticos. Hoy Messi escribió «Me voy» y sucedió algo similar.