La petrolera YPF puso en vigencia desde la medianoche del viernes un aumento del 3,5 % promedio en el precio de sus combustibles.

Así lo informó la empresa YPF, que explicó que el incremento del 3,5% se decidió ante la necesidad de aplicar la carga impositiva al precio en los surtidores, por lo que se descarta que el resto de las marcas lo hará en las próximas horas.

Dicho aumento se debe a que el Gobierno nacional había dispuesto a comienzos de mes actualizar parcialmente el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ILC), el Impuesto al Dióxido de Carbono, en tanto que esta semana autorizó un incremento de los precios de los biocombustibles de 10%.

Se trata del tercer aumento dispuesto desde diciembre 2019, ya que los anteriores se habían registrado el 19 de agosto y el 19 de septiembre, con una suba promedio de 4,5% y del 3,5% respectivamente.

En las dos últimas oportunidades, los aumentos respondieron a la necesidad de recomposición de precios tras ocho meses de congelamiento.

En el ajuste anterior, el referido a septiembre de 2019, la compañía explicó que el incremento se decidió «con el objetivo de sostener la actividad de producción de la compañía teniendo en consideración las particularidades del contexto macroeconómico del país».

YPF informó una pérdida de $85.000 millones para el segundo trimestre del año en el primer balance que dio a conocer tras el impacto de la pandemia de coronavirus.

Las cifras demuestran el tremendo efecto que generó sobre la petrolera el derrumbe en la venta de combustibles, el principal ingreso para la compañía.

La compañía había informado que atravesaba una «compleja situación» desde el punto de vista económico y financiero que se vio profundizada por los efectos generados por la pandemia del Covid-19.