Rosario Solares la escritora y pintora cubana desde Miami nos regala un nuevo cuento

Desde Miami Rosario Solares en exclusiva para News Digitales nos regala un nuevo cuento: «El Amor».

«El amor es lo que mueve la vida. Es la fuente misma del mundo. Amor a nuestros semejantes, a la Naturaleza, a las plantas y las flores. Cuando la cosa se complica es cuando surge el amor entre hombre y mujer, origen de todo, y el más difícil de lograr. Muchas veces, uno ama más que el otro, y el otro se deja amar… entonces el otro que se deja querer, se enamora de otro, que a su vez, ama a otro y no ama al que se deja amar…

Surge la separación, buscando El Amor en letra mayúscula. El idealista, que busca el romanticismo y la poesía, se encuentra con otro, que no entiende ni le gusta nada de eso. El materialista se enamora del cuerpo del que  le gusta el romance. Confunde el deseo con el amor. Pasado el momento de la pasión, este personaje se encuentra más solo que nunca…él puede desear unas caderas o un bello rostro,  y ella un cuerpo viril y musculoso, unos ojos soñadores, pero ¿después del sexo qué? 

Es muy difícil hallar la conexión perfecta de cuerpo y alma. Es necesaria la pasión y la química, es lo que  mueve todo. Lo que ocurre es que solamente eso dura un rato, y el resto del tiempo, debe existir una conexión de almas, de entendimientos, de sensibilidad, de pensamiento…eso es lo complejo.

En un mundo futuro, en un mundo ideal, habría clases de encontrar pareja. Te enseñarían a desdeñar la sola atracción física y ahondar en la siquis y el alma. Te harían ver la diferencia entre atracción pasajera y amor.

El caso es que el amor de pareja no es fácil ni simple, sino todo lo contrario. Con el tiempo se han ido eliminando los tabúes de las preferencias sexuales, y en vez de simplificarse, la vida se nos ha complicado aún más.

Existen ahora abiertamente los homosexuales, heterosexuales y las lesbianas.  Hasta ahora todo claro. Luego, están los travestis, que son heterosexuales, pero les gusta vestirse de mujer. Luego está la mujer a la que le gusta que su hombre se vista de mujer…y el hombre que le gusta que su mujer se vista de hombre.

Entonces, si un homosexual ve a un travesti, que no es homosexual, se puede enamorar de él. El travesti se siente ofendido, y la mujer del travesti se puede tornar agresiva hacia el homosexual que le quiere quitar a su hombre disfrazado de mujer. Aunque la cosa no es tan simple: el travesti puede cambiar de opinión, y declararse bisexual.

Se siente capaz de amar a su mujer y al otro hombre que lo pretende. Imaginemos que todo salga bien, y que la mujer  lo comprenda. Pueden ser felices los tres…por un rato. Ahora, si la mujer que está  con el travesti  bisexual y el homosexual, se enamora de otra mujer, y anuncia que es lesbiana, habrá que realizar algunos ajustes en la relación.

La mujer amará a la otra. El travesti  que es bisexual y el homosexual serán felices. Lo difícil será combinarlos a los cuatro. Si vivieran juntos, sería un caos. ¿Quién cocinaría? ¿Quién sería el sex symbol de la casa? Podrían turnarse. Una vez, sería el travesti, ante la admiración de todos. Otras, la mujer, o la amante de ella, o el homosexual.

Serían muy felices, me imagino.

A no ser que llegara otro. Un hombre heterosexual y amante de las mujeres. La mujer a lo mejor se enamoraría de él y dejaría a la lesbiana y al travesti. La pareja se fugaría, seguida por el travesti y ante la furia del homosexual. La lesbiana, enfadada y ofendida, se uniría a ellos en una guerra sin tregua…

¿Qué cómo terminaría la historia? La verdad que no lo sé. A mí no me pregunten. Lo que de verdad no entiendo, lo que no puedo comprender es ver a tanta gente peleando, odiando… Y todo en nombre del amor.»

Rosario Solares