Algunas cosas que dejó el partido amistoso entre la selección de Scaloni y Alemania.

Ya pasado el partido amistoso entre los seleccionados de fútbol de Alemania y Argentina, es bueno pensar en algunas cosas que quedaron luego del empate en dos goles. Lo primero que a uno se le viene a la cabeza es la capacidad de Lionel Scaloni para leer el partido y realizar los cambios que permitieron pasar de un 0-2 en contra a un empate aliviador. Pero esto no tiene que hacernos olvidar del mal planteo inicial y el desconcierto de la selección en ese primer tiempo en el que podía haber sufrido más goles. Lo cierto es que todavía no sabemos bien a qué quiere jugar esta selección, y esa incertidumbre ya se prolonga demasiado, teniendo en cuenta la proximidad del inicio de las eliminatorias para el próximo mundial.

Hay algunos nombres propios que analizar. Aún sabiendo que el puesto de arquero es de propiedad de Armani o de Andrada, fue bueno ver en acción a Marchesin. El ex Lanús había quedado algo estigmatizado por aquel partido amistoso con Nigeria en que recibió cuatro goles. Sin embargo ayer tuvo una buena actuación, tapando un mano a mano frente a Can que podía haber sido el 3 a 0 para los alemanes y prácticamente el sello del resultado. Foyth se mostró sólido, aunque evidencia que su puesto natural no es el de lateral y rindió mejor cuando el equipo defendió con tres jugadores. Otamendi tiene don de mando y alterna buenas y malas. En su favor podría decirse que muchas veces tuvo que arreglar errores de su compañero de zaga. Es que Marcos Rojo tuvo un partido para el olvido. Nada que ver con aquel jugador que se ganó la titularidad en el Mundial de Brasil. Hoy por hoy, nada queda que justifique su convocatoria. Scaloni sigue buscando un marcador central zurdo y por ahora no lo encuentra.

Nadie duda que Tagliafico es el dueño del lateral izquierdo, al igual que De Paul se ganó un lugar en el mediocampo luego de la buena Copa América que jugó. El otro que parece inamobible para el entrenador es Paredes. Y acá es una cuestión de gustos. A algunos les gusta jugar con un volante central de buen pie y a otros con uno de marca. El ex Boca maneja los tiempos del equipo y en el segundo tiempo sus pases y pelotazos profundos y precisos coincidieron con los mejores momentos de la recuperación de la selección. Muchos le pondrían al lado un jugador de marca. Scaloni lo quiere junto a De Paul.

Correa y Pereyra no terminan de convencer. Cuando se les da un partido para que se adueñen de sus puestos, se pierden en la intrascendencia ofensiva y en la tibieza en la marca. Lo de Dybala no tiene explicación. Empezó mal la temporada en la Juventus pero fue mejorando hasta recuperar la titularidad y jugar un gran partido frente al Inter con gol incluído. Pero nunca se destaca en la selección. Por su propio peso de figura internacional y sus actuaciones en el Calcio interpreto que seguirá siendo convocado. Pero todos seguimos esperando el partido en que justifique su presencia con la celeste y blanca. Lautaro Martínez no tuvo un buen partido tampoco, pero su nombre no admite discusión entre los titulares. Es el goleador del ciclo de Scaloni y su rendimiento habitual es superior a lo mostrado ayer. Un mal partido lo tiene cualquiera.

Dybala sigue sin jugar bien en la selección

Los que ingresaron en el segundo tiempo y provocaron la reacción argentina (Acuña, Ocampos y Alario) aprovecharon su oportunidad y seguramente tendrán más minutos en el próximo amistoso de este domingo frente a Ecuador en Alicante. Será a las 11 hs. de nuestro país y se estima que el entrenador querrá ver como arquero titular a Juan Musso y a los centrales Pezzela y Kannemann en reemplazo de Otamendi y Rojo. Una prueba más que, esperemos, nos empiece a arrojar más certezas.