Sufrió el peor tifón en 60 años, que provocó muertes y destrozos, pero su equipo de rugby venció a Escocia y se clasificó por primera vez a cuartos de final.

Japón es un país especial. Su cultura, sus costumbres y tradiciones nos despiertan curiosidad e interés. Admiramos sus avances tecnológicos así como su fuerza de voluntad para sobreponerse a desastres descomunales. Desde una guerra en la que le arrojaron las dos únicas bombas atómicas que se usaron con fines bélicos en toda la historia, hasta terremotos, tsunamis y otros castigos de la naturaleza. En este momento está siendo azotado por el tifón Hagibis, el más violento en los últimos sesenta años, que ya produjo al menos 26 muertos, miles de personas evacuadas por las inundaciones y un sinnúmero de destrozos.

Imagen de destrozos producidos por el tifón Hagibis en Japón

El paso del tifón coincidió con la Copa del Mundo de Rugby que se está organizando en este país. Hubo partidos que no pudieron jugarse debido a cuestiones de seguridad por la violencia de la tormenta. Nueva Zelanda-Italia y Francia-Inglaterra fueron suspendidos y, conforme consta en el reglamento, declarados ambos terminados empatados 0 a 0. Nunca había sucedido algo así en una Copa del Mundo. Imaginemos que Francia hubiera perdido con EE.UU., nuestros Pumas dependían de que volviera a perder con Inglaterra para poder clasificar a cuartos de final. Con este resultado, quedaban eliminados. Polémico, pero reglamentario.

Un partido cuya realización estuvo muy comprometida por el paso de Hagibis fue el que enfrentaba al equipo local, Japón y a Escocia, que se jugaban la clasificación a cuartos de final en el grupo A. Escocia se apresuró en mandar una nota pidiendo se agoten los medios para jugarlo, dado que tenían que ganar por más de siete puntos para seguir en el torneo. Sospechas, intrigas, presiones de dirigentes… en fin, lo que suele suceder cuando hay mucho en juego desde lo deportivo.

Lo cierto es que finalmente el partido se jugó. Japón cumplió el jueves con el tradicional “Captain´s Run” (reconocimiento del estadio en un último entrenamiento) entre charcos que les tapaban los botines a los jugadores y pasillos de vestuarios inundados que debían atravesar con el agua por las rodillas. Pero al momento del partido, todo estuvo impecable.

Matsushima logra el primer try japonés.

Empezó ganando Escocia con un try apoyado por Finn Russell a los 6´convertido por Laidlaw. El marcador 7-0 y daba la impresión que Japón se podía desmoronar. Nada de eso. El partido fue un continuo intento del local por entrar al ingoal escocés, hasta que a los 18´el tryman japonés en el torneo, Kotaro Matsushima lo logra. Y a los 26´Inagaki apoya el segundo abajo de los palos. Y a los 39´otro más, esta vez a cargo del velocísimo Fukuoka. La conversión de Tamura pone el resultado 21-7 a favor de Japón y con ese resultado se van al descanso.

En el segundo tiempo se esperaba la reacción de Escocia, pero primero llega un cuarto try del equipo nipón a cargo nuevamente de Fukuoka. 28-7 y ahora sí se despierta el equipo del cardo. Apoyan primero Nel y luego Fagerson. 28-21 a falta de 20 minutos. Hay tiempo, pero Japón juega como un equipo maduro. El partido se pone emocionante pero el reloj avanza y el marcador no se altera. ¡Ganó Japón! Eliminado Escocia que por segunda vez en su historia no supera la fase de grupos (la otra en 2011 cuando la eliminó Argentina)

Ya el mundial pasado Japón había dado un golpe al derrotar a Sudáfrica. Pero hoy, en su mundial, pasa por primera vez a cuartos de final ganando su grupo frente a dos potencias europeas como Irlanda y Escocia (y venciendo a ambos). El próximo domingo se enfrentará a Sudáfrica y tratará de volver a vencer a los Springbocks para meterse en semifinales. Tratándose de Japón, todo es posible.