Goleó a Estados Unidos 47 a 17 apoyando siete tries y selló la clasificación para el próximo mundial de Francia.

El propio Mario Ledesma, entrenador de Los Pumas lo había dicho: “Ya empieza el camino al próximo mundial”. Y con esa visión de futuro se encaró el último partido del seleccionado argentino de rugby en el Mundial Japón 2019. El rival, Estados Unidos, en circunstancias normales no debía ser un duro escollo. Pero este equipo de Los Pumas tuvo un andar tan desconcertante a través de esta Copa del Mundo que existía la posibilidad de una nueva actuación poco convincente.

Por suerte no fue así. Ledesma optó por darle minutos a muchos jugadores que ni siquiera habían integrado el banco de suplentes en los partidos anteriores. Muchos de ellos que hacían su debut mundialista o jugaban por primera vez de arranque en el equipo nacional. Era, de alguna manera, un premio consuelo a tanto esfuerzo luego de consumada la eliminación. Y los que entraron a la cancha frente a Las Águilas americanas tenían en claro que había que ganar para obtener el pase directo al próximo mundial de Francia, y había que hacerlo con autoridad, mostrando algo del buen rugby que este equipo supo mostrar en otros momentos.

Nicolá Sánchez, que volvió a la titularidad, anota el primer try argentino frente a EE.UU.

Hoy quienes se destacaron fueron los backs. Los siete tries que apoyó nuestro seleccionado fueron obra de sus tres-cuartos. En el primer tiempo, uno de Nicolás Sánchez y dos del full back Joaquín Tuculet. En el segundo dos de Juan Cruz Mallía, uno de Jerónimo De la Fuente y otro de Bertranou. Con algunas jugadas lucidas, buenas carreras y combinaciones. Un poco del rugby que sabemos que este equipo puede desplegar y que vimos con cuentagotas en los partidos anteriores. Claro, teniendo en cuenta que se tenía en frente al rival más débil del grupo.

Juan Cruz Mallía apoyó dos tries y fue elegido por la organización como la figura del partido

El cierre fue mirando al futuro. Mallía fue elegido como la figura del partido. Autor de dos tries y dos asistencias, es un buen ejemplo de lo que se viene. Jóvenes como Kremer, Carreras, Delguy, Bruni, Mayco Vivas y Mensa, varios de ellos titulares en muchos partidos, son la cara de la renovación. Y una de las cosas inobjetables que ha conseguido la UAR con este plan de desarrollo de la competencia de sus equipos y seleccionados fue, justamente, agrandar la base de jugadores. En tiempos no tan lejanos, veíamos retirarse a un Puma importante, de trayectoria, y todos nos agarrábamos la cabeza preguntándonos cómo reemplarlo. Ayer jugó su último partido en el seleccionado Juan Manuel Leguizamón. Cuatro mundiales, 87 tests (alcanzó la línea de Felipe Contepomi y sólo es superado por Agustín Creevy que al ingresar ayer sumó su partido 89), el último de Los Pumas de Bronce del Mundial 2007 que quedaba vistiendo la camiseta del seleccionado… ¿Acaso quieren algo más? Pero toda la emoción que se vivió en el estadio, viéndolo junto a su mujer y sus tres hijos diciéndole adiós a la camiseta que defendió durante 15 años, era un reconocimiento a todo lo que nos dio, sabiendo que pasó el legado a jóvenes que también van a dar todo por Los Pumas y que están en un excelente nivel. Legui no tuvo que “estirar” su retiro porque no había otro. Jugó y lo hizo como en sus mejores tiempos, porque nadie lo llevó al mundial de regalo y ayer lo demostró. Pero ahora sí hay nuevos que vienen detrás y ya es un logro haberse mantenido siendo la competencia interna tan exigente.

Juan Manuel Leguizamón jugó su último partido en Los Pumas y terminó llevado en andas y aplaudido por sus compañeros tras 15 años en el seleccionado

Como dijimos, EE.UU. seguramente no es un seleccionado para tomar como medida. Es cierto que hay una diferencia de calidad y en cierta forma no hay equivalencias. Pero no nos olvidemos que Las Águilas pusieron durante largos minutos en aprietos a Francia. El partido había que jugarlo y ganarlo. Y de buena manera. El propio Ledesma lo dijo en la conferencia de prensa post partido: “La sensación que me queda es de gusto a poco, porque después ves los partidos de Francia contra EE.UU. y Tonga y duele, pero veo un futuro esperanzador para el rugby argentino”.

Y sí, Mario. Duele. Pero hay futuro.