«El pueblo quiere trabajar», escribió en un video que divulgó anoche en las redes.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y su hijo el  senador, Flavio Bolsonaro, promovieron en sus redes acciones y mensajes que atacan la restricción de circulación como medida para contener el avance de la pandemia de coronavirus.

El mandatario de ultraderecha califica de «gripecita» la enfermedad que en un mes en Brasil ya suma 3417 casos y 92 muertos , según el ministerio de Salud.

En paralelo, el presidente anunció hoy medidas de apoyo a pequeñas y medianas empresas que se verán afectadas por el frenazo económico provocado por la crisis sanitaria mundial y las restricciones decididas para enfrentarla.

Bolsonaro divulgó anoche en su cuenta de Facebook un video de una caravana de vehículos celebrando la reapertura de comercios y escuelas en un balneario en Santa Catarina (sur).

«El pueblo quiere trabajar», escribió el presidente debajo del video.

Por su parte su hijo el senador Flavio Bolsonaro distribuyó en Facebook un video que termina firmado por el gobierno federal y que lleva por eslogan central «Brasil no puede parar».

En sus declaraciones públicas Bolsonaro minimiza la gravedad del coronavirus y ataca a los medios de comunicación y a los goberndaores de su propio país quienes a su juicio “ quieren parar el país”.

El miércoles, 26 de los 27 gobernadores de Brasil se reunieron virtualmente y enviaron una carta a la presidencia solicitando apoyo. Todos se pronunciaron a favor de medidas de aislamiento social.

Esta mañana, Bolsonaro afirmó ante periodistas y seguidores que los gobernadores y alcaldes que determinen el cierre obligatorio de comercios deberán costear el pasivo laboral y aseguró que el gobernador de Brasilia, Ibaneis Rocha, iba a reabrir el comercio el lunes. Pero Rocha desmintió de inmediato que tenga esos planes, en una entrevista con el diario O Globo.