
En diálogo con NewsDigitales, Orlando Lagar y Reginaldo Piño Huesca denunciaron que la isla de Annobón, un territorio de 17 kilómetros cuadrados bajo dominio de Guinea Ecuatorial, se ha transformado en “una cárcel a cielo abierto”. Ambos dirigentes de la diáspora anobonesa alertaron que su pueblo atraviesa un “genocidio silencioso” a manos de la dictadura de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.
“En Annobón no hay agua potable ni atención médica, la gente muere por enfermedades curables o de hambre, mientras los militares controlan todo aspecto de la vida cotidiana”, relató Lagar. Piño Huesca agregó: “Las mujeres son esclavizadas y obligadas a trabajar en condiciones infrahumanas. Quien protesta desaparece o termina preso”.
Durante la entrevista, los activistas explicaron que su llegada a la Argentina busca visibilizar la situación y presentar documentación ante organismos de derechos humanos. El objetivo es que el caso llegue a la ONU y que se generen mecanismos de presión internacional. “Estamos ante un exterminio planificado: el gobierno ecuatoguineano quiere despoblar la isla y apropiarse de sus recursos naturales”, sostuvo Lagar.
Ambos remarcaron la necesidad de apoyo internacional y destacaron el simbolismo de exponer el caso en Argentina. “Este país conoce la lucha por memoria, verdad y justicia. Les pedimos que no nos dejen solos: la dictadura de Obiang lleva más de 40 años y, si no hay una reacción global, nuestro pueblo desaparecerá”, advirtió Piño Huesca.
A lo largo de la conversación, insistieron en que hablar de Annobón es hablar de resistencia, pero también de un llamado desesperado. “Nuestra denuncia busca que el mundo escuche y actúe antes de que sea demasiado tarde”, coincidieron los entrevistados.