31/08/2025 - Edición Nº936

Deportes


Efemérides

A 21 años del oro olímpico: cuando Argentina tocó el cielo con las manos de gigantes

28/08/2025 | El 28 de agosto de 2004, la selección argentina de básquet hizo historia al vencer en la final de los JJ.OO. a una poderosa Italia, previo golpe al Dream Team de Estados Unidos. Hoy, dos décadas después, el recuerdo sigue intacto como uno de los triunfos más resonantes del deporte argentino.



Hace 21 años, en una noche que quedó grabada en la memoria colectiva del deporte mundial, la selección masculina de básquet se consagró campeona olímpica en los Juegos de Atenas 2004. Ese hito fue más que un triunfo: fue una consagración que traspasó las fronteras, se festejó en los estadios de fútbol y puso en tapa de los diarios del mundo a una generación que marcaría a fuego el corazón de todos los argentinos.

Aquel equipo dirigido por Rubén Magnano reunió talento, carácter y propósito. Manu Ginóbili, Luis Scola, Fabricio Oberto, Andrés Nocioni, Pepe Sánchez, Carlos Delfino, Leo Gutiérrez, Walter Herrmann, Gabriel Fernández, Alejandro Montecchia, Rubén Wolkowyski y Hugo Sconochini formaron una constelación que brilló con luz propia. No eran solo jugadores: eran símbolos (y amigos) que entendían el juego como una forma de expresión colectiva.

El camino hacia el oro fue épico. En la fase de grupos, Argentina venció a Serbia y Montenegro con un doble agónico de Ginóbili; luego superó a China, Nueva Zelanda y cayó ante España e Italia. En cuartos de final, derrotó al local Grecia. En semifinales, dio el golpe más fuerte: venció al Dream Team de Estados Unidos, que había llegado como un verdadero equipo de los sueños con figuras como Tim Duncan, Allen Iverson, LeBron James, Carmelo Anthony, Stephon Marbury, Shaw Marion y Dwyane Wade, entre otros. 

La medalla de oro fue la primera en la historia del básquet argentino en Juegos Olímpicos. Pero su valor excede el metal: fue el cierre de un proceso iniciado años antes, con juveniles que soñaban en silencio y que, con trabajo y convicción, llegaron a lo más alto. Fue también el inicio de una era en la que Argentina se volvió potencia con podios en Mundiales, Juegos Olímpicos y torneos continentales.

Hoy, 21 años después, los protagonistas siguen dejando huella. Ginóbili es miembro del Salón de la Fama de la NBA. Scola preside el Pallacanestro Varese en Italia. Oberto, Nocioni y Sánchez se mantienen ligados al deporte desde distintos roles. Y el recuerdo de Atenas sigue latiendo en cada camiseta celeste y blanca que pisa una cancha.

🏀 El camino a la final 

El equipo argentino participó en el Grupo A junto a España, Italia, Serbia y Montenegro, China y Nueva Zelanda, donde clasificó como el mejor tercero con 8 puntos, debido a tres victorias y dos derrotas:

  • Argentina 83-82 Serbia y Montenegro 

  • Argentina 76-87 España 

  • Argentina 82-57 China 

  • Argentina 98-94 Nueva Zelanda 

  • Argentina 75-76 Italia 

Luego vinieron los cruces:

  • Cuartos de final: Argentina 69-64 Grecia

  • Semifinal: Argentina 89-81 Estados Unidos 

  • Final: Argentina 84-69 Italia

Para muchos, el partido contra el Dream Team fue la final anticipada, ya que verdaderamente enfrentó a dos equipos con un plantel plagado de estrellas. En el caso de la Argentina, algunos pegarían el salto tiempo después, otros ya eran figuras consagradas.

Antes de la final contra Italia, ese 28 de agosto de 2004, Manu Ginóbili publicó un texto en el diario La Nación donde anticipaba sus sensaciones y sus nervios de cara al partido más importante de sus vidas. "Son las dos de la mañana en Grecia, estoy tratando de que baje todo y esperando relajarme para que venga el sueño... De más está decir que estoy muy feliz y con ganas de estar más feliz mañana -por hoy-, porque tenemos una oportunidad que no sé si se nos dará otra vez en la vida. No me importa jugar bien o hacer 29 puntos como contra Estados Unidos: me conformo con hacer 4 y que ganemos. Es muy grande lo que hay en juego como para pensar en eso".

En ese decisivo partido, Rubén Magnano tuvo que sacar un as debajo de la mangaFabricio Oberto, su pívot titular, se había fracturado un hueso de la mano en el partido de semifinales. Sin embargo, Luis Scola lo reemplazó a la perfección y tuvo una espectacular tarea con 25 puntos y 11 rebotes, ratificando el nivel que venía mostrando y que lo llevó a ser considerado como uno de los mejores jugadores del torneo.

En ese partido consagratorio, donde sus fotos con laureles sobre la cabeza quedaron para la eternidad, el conjunto de Magnano tuvo un arranque parejo pero lo terminó con un goleo sin fisuras, pasando por arriba a un rival que estaba para más y con el que había perdido en la fase de grupos. 

Entendíamos que éramos superiores, y que teníamos que entrar a pisarles la cabeza, pero se complicó y no fue fácil”, recordó Montecchia en el libro 'Dorados y Eternos'. 

Síntesis:

Argentina (84): Juan Ignacio Sánchez 3, Emanuel Ginóbili 16, Andrés Nocioni 7, Luis Scola 25, Rubén Wolkowyski 13 (FI), Hugo Sconochini 2, Gabriel Fernández 1, Alejandro Montecchia 17, Carlos Delfino 0. Entrenador: Rubén Magnano.

Italia (69): Massimo Bulleri 5, Gianluca Basile 9, Matteo Soragna 12, Denis Marconato 6, Giacomo Galanda 7 (FI), Nikola Radulovic 0, Gianmarco Pozzecco 12, Alex Righetti 3, Rodolfo Rombaldoni 10, Roberto Chiacig 3, Luca Garri 2. Entrenador: Carlo Recalcati.