29/08/2025 - Edición Nº934

Deportes


US Open

Mientras Sinner avanza sin ceder sets, Cerúndolo se despide con una inesperada derrota

29/08/2025 | El italiano Jannik Sinner volvió a demostrar por qué es el número uno del mundo: victoria sin fisuras ante Popyrin y pase firme a tercera ronda. La contracara fue el argentino Francisco Cerúndolo, que se despidió del certamen tras caer ante Leandro Riedi, 435 del mundo.



Jannik Sinner (1°) volvió a imponer su jerarquía en Flushing Meadows y despachó al australiano Alexei Popyrin (36°) por 6-3, 6-2 y 6-2, para avanzar a la tercera ronda del US Open sin haber cedido un solo set en lo que va del torneo. El número uno del mundo mostró una versión sólida, quirúrgica y sin fisuras, confirmando que el retiro en la final de Cincinnati por fiebre quedó atrás.

Desde el primer game, Sinner quebró y marcó el ritmo. No concedió quiebres, dominó con autoridad y cerró el partido con dos aces consecutivos a la T, en una postal de su confianza actual. En la próxima instancia se medirá con el canadiense Denis Shapovalov (29°), en busca de los octavos de final.

También avanzaron Alexander Zverev (3°), que venció al británico Jacob Fearnley (60°) por triple 6-4, y Lorenzo Musetti (10°), que barrió al belga David Goffin (80°) por 6-4, 6-0 y 6-2.

Increíble derrota de Cerúndolo 

En una jornada extensa, y tras haber remontado su partido anterior de una manera memorable, esta vez Francisco Cerúndolo no logró sostener la ventaja inicial y cayó ante el suizo Leandro Riedi (435 del ranking) por 3-6, 4-6, 6-4, 6-4 y 6-2. El argentino había arrancado con autoridad, pero no pudo frenar la reacción de su rival, que se adueñó del ritmo desde el tercer set y lo dejó sin chances de avanzar.

La caída de Cerúndolo dejó una sensación amarga, no solo por el resultado y la actualidad de su rival, sino también por cómo se fue desdibujando su juego a medida que avanzaba el partido. Tras dominar los dos primeros sets con autoridad, el argentino perdió precisión en sus tiros y profundidad en los peloteos largos, mientras Riedi crecía en confianza y agresividad.

El desgaste físico y mental (quizá producto del maratónico partido ante Matteo Arnaldi) se hizo evidente en el quinto parcial, donde Cerúndolo ya no logró sostener sus turnos de saque ni imponer su patrón de juego. Fue una derrota que duele por lo cerca que estuvo de cerrarlo, y que lo obliga a replantear ajustes si quiere consolidarse en los grandes escenarios.