
La filtración de audios de Karina Milei en la Casa Rosada encendió las alarmas en el oficialismo. Lejos de controlar el daño político, el propio vocero Manuel Adorni confirmó la existencia de las grabaciones y reveló, sin intención, que fueron realizadas dentro de la sede presidencial, un dato que hasta el momento nadie había hecho público.
En el entorno de Javier Milei la reacción fue inmediata: paranoia, versiones cruzadas y una reunión de urgencia convocada el viernes por la noche en un horario inusual para el mandatario, que suele recluirse en Olivos entre óperas y redes sociales. La razón del encuentro fue una sola: contener el temblor político y blindar a la hermana presidencial, pieza clave en el esquema libertario.
Los audios, difundidos por el periodista Mauro Federico en Carnaval Stream, muestran a Karina llamando a la unidad interna: “No podemos entrar en la pelea entre nosotros. Nosotros tenemos que estar unidos, imaginate”. Si bien no se escucha ninguna admisión de delito, en el oficialismo interpretan la filtración como un mensaje mafioso: hay más material y lo tienen en reserva.
Las versiones que circulan en el poder indican que existirían 50 minutos de grabaciones adicionales en los que Karina habla de la interna libertaria. Su eventual publicación, prevista para la semana próxima, mantiene en vilo a la primera línea del gobierno, que ya siente que la propia Casa Rosada dejó de ser un lugar seguro.
En su intento por relativizar el escándalo, Adorni terminó agravando la crisis. “Si los audios son verdaderos estamos ante un escándalo sin precedentes. Sería la primera vez en la historia argentina que se graba a un funcionario dentro de la Casa Rosada”, declaró. Sin embargo, al reconocer que las conversaciones ocurrieron en el fuero íntimo de la secretaria general de la Presidencia, dejó en evidencia que la filtración solo pudo provenir de alguien con acceso privilegiado al círculo presidencial.
En cuanto a los supuestos audios de Karina Milei:
— Manuel Adorni (@madorni) August 29, 2025
- Si los audios son verdaderos estamos ante un escándalo sin precedentes. Sería la primera vez en la historia Argentina que se graba a un funcionario dentro de la Casa Rosada
- La difusión de estos audios, a 10 días de la…
El discurso oficial, que busca culpar a supuestas “operaciones kirchneristas”, se debilita frente a un hecho incómodo: si alguien logró grabar a Karina Milei en su propio despacho, el problema no está afuera sino adentro del gobierno. La paranoia libertaria ya es total, y lo que se ventile en los próximos días podría profundizar una crisis de confianza inédita en apenas meses de gestión.