La búsqueda de Martín Sebastián Palacios, el remisero de 49 años que se encuentra desaparecido desde hace una semana, continúa este lunes con amplios rastrillajes en distintos puntos de Entre Ríos. Palacios fue la persona que trasladó a Pablo Laurta, el principal acusado por el doble femicidio y secuestro ocurrido en Córdoba, y desde entonces nada más se supo de él.
Según informaron fuentes provinciales, este domingo se realizaron operativos de búsqueda en la trayectoria que hizo el Toyota Corolla del remisero, con la hipótesis de que en un tramo del recorrido ya no era Palacios quien conducía, sino el propio Laurta.
Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir parte del trayecto: el vehículo circuló por la Ruta Provincial 22, la Autovía Nacional 14, caminos vecinales de Estancia Grande, Puerto Yeruá, General Campos, la Ruta Nacional 18, San Salvador, Villaguay y finalmente Córdoba.
La familia del remisero presentó la denuncia por falta de paradero el martes 7 de octubre, luego de que él mismo avisara que viajaría hacia Entre Ríos para realizar un traslado como chofer privado. Desde entonces no hubo más contacto, y la última persona que lo vio con vida fue Pablo Laurta, aunque en ese momento el hombre no estaba vinculado a ningún delito.

La situación cambió por completo cuando se conoció el doble crimen de Luna Giardina y Mariel Zamudio en Córdoba, y el secuestro del hijo de Laurta, de 5 años. Tras una intensa búsqueda, se activó un Alerta Sofía y ambos fueron hallados en Gualeguaychú, cuando el acusado intentaba cruzar a Uruguay.
Con la detención de Laurta y el avance de la investigación, los investigadores lograron establecer que el remisero había sido contratado semanas antes por el acusado para un viaje privado. A partir de esa información, los operativos se concentraron en la zona de General Campos, donde una antena telefónica registró la última señal del celular de Palacios.
Hasta el momento, no hay rastros del remisero ni del vehículo, y los equipos de búsqueda continúan trabajando en distintas áreas rurales de Entre Ríos, con la participación de efectivos policiales, perros rastreadores y drones. La familia de Palacios mantiene la esperanza de poder obtener pronto alguna pista que permita saber qué ocurrió con él.