02/01/2026 - Edición Nº1060

Economía

Conferencia UIA

Paolo Rocca le reclamó al Gobierno política industrial

14/11/2025 | El empresario realizó su primera crítica pública al plan económico, al mismo tiempo que le reconoció virtudes.



En la 31° Conferencia de la Unión Industrial Argentina, se vieron las caras, entre otros, el titular de una de las compañías más grandes de la Argentina, Paolo Rocca, y el ministro de Economía, Luis Caputo.

Mientras Caputo defendió el plan económico, el empresario ítalo-argentino se animó a realizar algunas críticas en público.

La postura del presidente del grupo Techint llamó la atención, dado que la Unión Industrial Argentina viene evitando enfrentar al gobierno, y, por el contrario, apoya el ajuste y la reforma laboral, tanto la que solapadamente se incluyó en la Ley Bases como la que se espera que el gobierno envíe en las próximas semanas al Congreso Nacional.

El líder de la multinacional describió las transformaciones de la producción a escala global a las que definió como “radical” y “brutal”, e incluso se animó a hablar del “término de un ciclo que se había abierto en los años 90”.

En ese marco, fue contundente: “estamos entrando en un nuevo ciclo: de intervención activa en un mundo inestable”. 

¿Qué implicancias tiene esto desde Argentina? “Yo creo que implica volver a pensar en términos de política industrial. Pensar política industrial significa pensar desarrollos sectoriales, áreas donde tengo que defender, áreas donde es necesario promover la transformación, intervención activa sobre los objetivos de largo plazo”.

La demanda de política industrial va a contramano del libre mercado que impulsa el gobierno libertario. 

El proyecto de país que tiene Rocca en la cabeza parece distar del de Milei y Caputo: “Argentina ya tiene una dimensión, no es un país que puede colocarse en un contexto internacional con la fuerza de sus recursos naturales y dejarse guiar por esto”.

Pero al mismo tiempo, le hizo un guiño al gobierno en lo macro: “Argentina necesita, a mi juicio, asociar lo que está haciendo el gobierno -un fuerte reordenamiento de la macroeconomía- con una política industrial”.

Incluso se animó a darle la razón a Milei en ese punto: “se ha desprestigiado este concepto por todos los abusos, la falta de transparencia”. Los “tongos” diría el presidente, mientras el público aplaudía.

Pero fue contundente: “tenemos que volver a hacer política industrial y ver cómo Argentina se inserta en este nuevo mundo”.

A su vez, se distanció del gobierno respecto a lo productivo “Argentina es un país grande, que no puede apoyarse por su desarrollo de exportación sólo sobre alguna cadena de valor”. Ni la agroindustria, ni la energía, ni la minería, ni el litio. “Todo esto no alcanza para un país como Argentina (…) necesita una fuerte estructura industrial, estoy convencido de esto”.

Y defendió su sector: “la industria es empleo de calidad, es innovación”. Pero distinguió: "es probable que haya algunos sectores que no tienen vigencia estratégica en país como el nuestro, pero hay otros que necesitan una transición apoyada, una competitividad sostenida y que pueden necesitar defensa contra comercio desleal".

También le reconoció al Ejecutivo el equilibrio fiscal pero advirtió sobre el aperturismo, al que le pidió racionalidad: “apertura racional implica política industrial: entender en qué cadena de valor hay que apoyar, en qué cadena de valor aceptamos de hecho, un rol distinto”.

Las transformaciones globales

Entre los cambios principales a escala mundial, el empresario destacó la modificación en la postura de Estados Unidos, con carácter irreversible: “creo que la próxima administración americana seguirá llevando adelante la línea de la administración actual”.

Ello transforma sustancialmente el rol de la Organización Mundial del Comercio así como la postura del resto de los gobiernos, que emprenden una “intervención de política activa sobre el desarrollo sectorial y sobre temas estratégicos”.

En frente, ubicó “la ambición de China de cuestionar y poner en cuestión la posición hegemónica de Estados Unidos en todos los ámbitos de acción: con un fuerte crecimiento económico y un desplazamiento de los sectores industriales en los países occidentales”. 

En el contexto en el que China explica “el 34% de la manufactura de todo el mundo”, al que le destacó “un Estado capaz de fijar prioridades” que “alinea las fuerzas empresariales”, “con una capacidad de acción en todos los frentes que es claramente impresionante”.

La advertencia está en el aire: “esto pone en discusión todo”. ¿Lo escuchará el gobierno?