23/01/2026 - Edición Nº1081

Política

Aliado clave de Pullaro

Joaquín Blanco: “En Santa Fe demostramos que la seguridad se recupera con política, no con marketing”

19/11/2025 | El diputado socialista Joaquín Blanco analizó seguridad, narcotráfico, economía y futuro político, y explicó por qué su provincia busca construir un modelo alternativo al de Javier Milei.



Santa Fe vive un momento decisivo. Mientras el Gobierno nacional reduce su presencia territorial, recorta obra pública y desfinancia áreas estratégicas, la provincia gobernada por Maximiliano Pullaro apuesta por un modelo completamente diferente: planificación, institucionalidad fuerte, una coalición amplia que gobierna con programa y una política de seguridad que intenta revertir años de avance del narcotráfico en Rosario.

En su paso por El Living de NewsDigitales, el diputado provincial Joaquín Blanco -economista, socialista y uno de los dirigentes más influyentes del espacio Unidos- trazó un análisis que combina diagnóstico, autocrítica y estrategia. Y dejó una premisa contundente: “Santa Fe no espera a la Nación. Santa Fe se gobierna”.

Desde el inicio puso en valor la tradición institucional santafesina. Recordó que la provincia fue pionera en la implementación de las PASO y de la Boleta Única de Papel, herramientas concebidas muchos años antes de que la política nacional se definiera por ellas. Esa cultura de innovación política, afirmó, permitió conformar Unidos, una coalición que hoy reúne once partidos -radicales, socialistas, PRO, centroizquierda y centroderecha- y que gobierna sin el nivel de conflicto interno que caracteriza a las alianzas nacionales.

“Unidos se construyó con un programa escrito durante un año entero. No es espontáneo ni improvisado. Eso hace toda la diferencia”, explicó. Blanco sostiene que esa arquitectura permitió desplegar una agenda de gestión basada en tres ejes: seguridad, obra pública y protección social.

Rosario: del quiebre al inicio de la recuperación

El punto más sensible de la conversación fue Rosario. Blanco reconoció, con crudeza, que la ciudad sufrió un quiebre profundo: pasó de ser una referencia cultural y turística del país a convertirse en símbolo de la violencia narco.

“Rosario quedó dañada. Muy dañada. Pero lo que pasó no fue casual: hubo sectores del Estado que no solo no investigaron, sino que fueron cómplices”, sostuvo. El caso que mencionó como paradigma resulta elocuente: un juez federal, encargado de perseguir al narcotráfico, terminó detenido y se comprobó que tenía como contador personal al mismo contador de un jefe narco.

Pero Blanco no se quedó en la denuncia. Subrayó lo que considera un avance real: el Estado provincial, aliados municipales y fuerzas federales -esta vez coordinadas- lograron revertir parte de la tendencia.

“Cuando hay decisión política, el Estado recupera la calle. Y cuando la calle se recupera, la vida vuelve. No cantamos victoria, pero hoy Rosario ya no es la ciudad derrotada que fue hace unos años”.

El dispositivo incluye nueva infraestructura penitenciaria, más fiscales, más presencia policial, tareas de prevención en barrios críticos y un mando unificado entre fuerzas provinciales y federales. El diputado remarcó que la presencia nacional cambió con Patricia Bullrich, Ministra de Seguridad de Javier Milei, pero insistió: “Si la provincia no hacía lo que hizo, Rosario estaba perdida”.

La economía en crisis y la fragilidad del empleo

En materia económica, Blanco trazó un diagnóstico preocupante para Santa Fe. Consideró que el modelo Milei-Caputo afecta directamente a provincias productivas. “Hoy un paquete de fideos santafesinos y uno importado cuestan lo mismo. Eso destruye industria”, afirmó.

El derrumbe del consumo, la apertura importadora y el parate industrial generaron una tormenta perfecta. Blanco mencionó casos emblemáticos: Asindar en Villa Constitución, Basali en Firmat, la crisis textil del norte provincial y el deterioro del sector lácteo. “La precarización laboral está explotando: 120.000 santafesinos necesitan un segundo empleo para llegar a fin de mes, advirtió.

El impacto también se siente en la salud: creció 40% la cantidad de santafesinos que se atienden en hospitales públicos. “Gente que tenía prepaga o mutual ya no puede pagarla. Y el gobierno nacional no pone un peso”, dijo.

Construir futuro: la reforma constitucional y la transición energética

Blanco destacó especialmente la reciente reforma constitucional —de la que fue constituyente— como un hito político santafesino. “Logramos una Constitución moderna, con visión de largo plazo y fuerte impronta de igualdad. Ahora estamos trabajando para convertirla en leyes concretas”, señaló.

En paralelo, reveló uno de los proyectos estratégicos más importantes de la provincia: Santa Fe Bío, la reconversión de una antigua refinería de YPF en San Lorenzo en una planta de biocombustible para aviones. “La aviación del hemisferio norte va hacia la descarbonización. Nuestra región tiene todo para liderar ese mercado”, explicó. El proyecto generará 400 empleos directos y reactivará pymes proveedoras del cordón industrial.

“Queremos dejar de exportar sólo granos y empezar a exportar energía. Ese es el salto que Argentina necesita”, afirmó.

El escenario político nacional y la “ola violeta”

Al analizar las elecciones legislativas, Blanco planteó que el votante argentino se volvió mucho más selectivo: “Ya no vota camisetas, vota ideas según el momento”. A su juicio, la oposición nacional no ofreció un proyecto alternativo consistente y la elección se transformó en un plebiscito del tipo Milei sí / Milei no.

“El oficialismo nacional logró instalar la idea de estabilidad, incluso en medio de la angustia. Eso tuvo peso”, evaluó.

De cara al futuro, sostiene que la dirigencia no puede encerrarse en el pasado: “El post-Milei no se construye con nostalgia, sino con estabilidad, crecimiento e igualdad. Ese es el aporte que queremos hacer desde el socialismo”.

Una vocación política nacida en la escuela pública

Blanco cerró la entrevista repasando su formación. Militó desde adolescente, formó el centro de estudiantes de su secundaria pública y atravesó la Juventud Socialista en los inicios del binnerismo. Se formó en la Universidad Nacional de Rosario, donde fue consejero y dirigente estudiantil.

“Las escuelas y universidades públicas son espacios de ascenso, de participación y de formación democrática. Todo lo que soy surgió de ahí”, dijo.

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