29/11/2025 - Edición Nº1026

Internacionales

Preparación ciudadana

Taiwán reparte un manual masivo para entrenar a su población ante una agresión china

20/11/2025 | La isla comenzó a distribuir una guía ilustrada con instrucciones para actuar en caso de crisis, en un contexto de tensión creciente con Beijing y creciente énfasis en la defensa civil.



Taiwán amaneció esta semana con un símbolo poderoso en los buzones: un manual de defensa civil distribuido casa por casa, algo que nunca había ocurrido en la historia de la isla. El folleto, lleno de ilustraciones y consejos prácticos, busca enseñar a la población qué hacer si estalla un conflicto armado. Pero detrás del papel hay algo más profundo: la confirmación de que la amenaza de una incursión china ya no es un escenario teórico, sino una posibilidad que el gobierno considera real.

La guía es parte de una estrategia más amplia para fortalecer la resiliencia civil. Y marca, de algún modo, un antes y un después: la seguridad nacional se volvió también una tarea de los ciudadanos.

Una historia marcada por tensiones: cómo se llegó hasta acá

La raíz del conflicto se remonta a 1949, cuando el gobierno nacionalista se retiró a Taiwán tras perder la guerra civil ante el Partido Comunista chino. Desde entonces, China sostiene que la isla es parte de su territorio, mientras que Taiwán opera como un Estado democrático independiente de facto.


Autoridades taiwanesas explican el nuevo enfoque de “defensa total”, que combina preparación militar y participación ciudadana.

Durante las últimas dos décadas, el estrecho se transformó en uno de los puntos más sensibles del planeta. Beijing multiplicó las incursiones aéreas y navales, realizó simulacros de bloqueo y ejercicios de fuego real alrededor de la isla, y reforzó campañas de ciberataques y desinformación destinadas a desgastar la moral y la estabilidad interna de Taiwán.

A esto se sumó la invasión rusa a Ucrania en 2022, que actuó como un despertador global: mostró que los conflictos congelados pueden activarse sin aviso y que la población civil necesita herramientas para sobrevivir, no solo para resistir. Ese fue el punto de inflexión para Taiwán. Desde entonces, el gobierno comenzó a diseñar una “defensa total”, un modelo inspirado en países como Finlandia o Israel donde cada ciudadano tiene un rol en la resiliencia nacional.

Qué contiene el manual y por qué causó tanto impacto

El documento, que llegará a casi 10 millones de hogares, explica en un lenguaje simple qué hacer desde el primer minuto de una crisis. Incluye:

  • Cómo preparar un kit de emergencia para evacuar en segundos.

  • Qué hacer durante bombardeos, apagones o ataques con misiles.

  • Cómo identificar refugios antiaéreos y rutas seguras del barrio.

  • Consejos para operar sin internet, sin luz o sin transporte.

  • Pautas para actuar ante soldados “no amistosos”, una referencia apenas velada a tropas chinas en territorio taiwanés.

  • Alertas sobre desinformación, propaganda digital y ciberataques.


Voluntarios y personal de emergencia participan en ejercicios de evacuación y respuesta ante crisis.

A diferencia de versiones previas, la edición 2025 está diseñada como un producto masivo: colores, viñetas, dibujos y mapas convierten un tema angustiante en un contenido accesible para cualquier adulto o adolescente. El objetivo, según el Ministerio de Defensa, es claro: no generar pánico, sino preparar a la población mientras todavía hay tiempo.

Inspiración externa y lecciones aprendidas

La guía no nació de cero. Taiwán tomó nota de cómo los civiles ucranianos debieron reaccionar ante ataques sorpresivos, interrupciones de comunicaciones y cortes de energía. Muchas de las recomendaciones —kits de agua y alimentos, radios a batería, puntos de reunión, señales familiares— se inspiran directamente en esa experiencia reciente.

Al mismo tiempo, el gobierno estudió modelos de defensa civil de países con larga tradición en preparación ciudadana:

  • Finlandia, con su sistema de resiliencia nacional diseñado para resistir una posible agresión rusa.

  • Suecia, que en 2018 reeditó su manual “Si llega la crisis o la guerra” para todos los hogares.

  • Israel, donde la participación civil está integrada desde hace décadas en el sistema de seguridad.

La gran diferencia es que Taiwán vive frente a una superpotencia con superioridad militar abrumadora y presión constante en sus fronteras. En ese contexto, la resiliencia civil dejó de ser una recomendación y pasó a convertirse en una política de Estado.


 Beijing incrementó la presión militar en el estrecho con maniobras aéreas y navales más frecuentes.

El mensaje que envía Taiwán al mundo

Desde Beijing sostienen que la distribución del manual exagera la amenaza y alimenta la confrontación. En Taipéi, en cambio, lo presentan como una medida de transparencia: una forma de que la población sepa qué hacer y no dependa únicamente del Estado en una emergencia. Para los aliados occidentales, la iniciativa funciona como una señal de alerta sobre la fragilidad del equilibrio en el estrecho.

Y es que la zona no es un punto cualquiera del mapa. Por allí pasa una de las principales rutas marítimas del planeta y se fabrican los semiconductores que sostienen la economía digital mundial. Cualquier crisis prolongada tendría un impacto inmediato en la estabilidad económica global.

En ese contexto, el manual cumple varias funciones al mismo tiempo. Transmite calma al ofrecer información concreta, refuerza la idea de preparación civil y, a la vez, envía un mensaje político: Taiwán quiere demostrar que no es un actor pasivo, que está dispuesto a fortalecer a su sociedad para resistir incluso antes de que llegue el primer disparo.


Taiwán es líder global en la producción de chips avanzados, un factor clave en la importancia estratégica de la isla.

Una nueva era para la población taiwanesa

La guía no anuncia una guerra inminente, pero sí promete un cambio de mentalidad. La defensa ya no se vive como un asunto lejano o militar, sino como un compromiso civil. Para muchos taiwaneses, abrir el buzón y encontrar ese libro fue un recordatorio silencioso de algo que saben desde siempre pero preferían no pensar: su futuro depende de estar listos.

Y para el gobierno, repartir el manual es el primer paso de una estrategia mayor: que la isla entera, desde las aulas hasta los barrios, pueda resistir incluso en el peor escenario.