09/01/2026 - Edición Nº1067

Política

Tensión en el gabinete

Milei decidió sobre RENAPER y Bullrich perdió con Santilli un área estratégica

20/11/2025 | Por Decreto Presidencial, se resolvió una disputa que venía escalando dentro del gabinete. Interior absorbe el organismo de identidad y suma nuevas competencias, mientras Bullrich pierde un punto estratégico en plena pulseada.



La Casa Rosada terminó de desactivar una de las tensiones más fuertes que venía corroyendo al gabinete: quién controlaría el Registro Nacional de las Personas. Con el DNU 825/2025, Javier Milei se inclinó por Diego Santilli y entregó al Ministerio del Interior el Renaper, un organismo que tanto él como Patricia Bullrich consideraban decisivo para la acumulación de poder dentro del Gobierno.

Aunque formalmente no dependía de Seguridad, el Renaper se había convertido en un campo de batalla silencioso entre ambos ministerios. El manejo de datos de identidad, los convenios con provincias, la coordinación con Migraciones y el acceso a la infraestructura de información del Estado constituyen una pieza de enorme valor político y operativo. Bullrich presionaba para tener mayor injerencia; Santilli buscaba absorberlo para ampliar su peso real dentro del gabinete. Milei eligió.

La medida también reconfigura el tablero interno: Interior no solo se queda con el Renaper, sino que suma la relación con el Congreso, la coordinación territorial, la política deportiva y la administración de actos patrióticos y monumentos. En otras palabras, Santilli pasa a controlar una porción del Estado que le permite construir vínculos, territorio y capacidad política propia.

En Seguridad, el golpe se sintió. Bullrich mantiene un andamiaje operativo robusto —fuerzas federales, control fronterizo, emergencias, migraciones, asilo y la Ley de Manejo del Fuego— pero pierde un punto neurálgico en la disputa de poder dentro del Gobierno. En su entorno reconocen que la jugada sorprendió y que el Renaper era una pieza que esperaban al menos conservar en la negociación. “Fue una definición política”, admiten cerca suyo.

En los despachos más cercanos a Karina Milei describen el movimiento como un “ordenamiento obvio”, pero detrás de esa frase se esconde una señal más profunda: la mesa chica decidió marcar límites y evitar que Seguridad siga expandiendo su zona de influencia. El equilibrio interno es una obsesión del mileísmo y el Renaper, finalmente, se convirtió en la moneda de alineamiento para Santilli.

El decreto ya está vigente y será enviado a la Bicameral del Congreso, aunque nadie imagina un revés parlamentario. El mensaje ya fue enviado: en la interna libertaria, Milei define, Santilli anota un triunfo estratégico y Bullrich recibe su primer llamado de atención formal en lo que va de la gestión.

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