Una nueva encuesta de la consultora Explanans, realizada entre el 5 y el 11 de noviembre, encendió las alarmas entre los gobernadores provinciales: un 41,6% de los consultados afirma que sus mandatarios deben “apoyar completamente” al presidente Javier Milei. Esa demanda, fuerte para algunos, significa un giro en la relación entre capitales provinciales y el poder central.
Sin embargo, la misma investigación revela que un 39,5% opina lo contrario: que los gobernadores tienen la responsabilidad de “defender a sus provincias”, aun si eso implica diferenciarse del Gobierno nacional. Solo un 16,8% pide explícitamente que actúen en oposición. Esa polarización evidencia el dilema que enfrentan muchos mandatarios: entre la autonomía local y el imperativo político nacional.

El contexto no es menor. La Libertad Avanza, partido de Milei, compitió en 19 de las 24 provincias en las últimas elecciones y ganó en la mayoría. Esa expansión electoral le da peso, pero los gobernadores todavía necesitan estructurar alianzas sólidas. En ese escenario, Diego Santilli se ha convertido en el interlocutor clave: viaja, se reúne y media sin necesariamente comprometer recursos inmediatos, pero con una misión clara: traducir respaldo ciudadano en apoyo político.
Por otro lado, el informe de Explanans también destaca una crisis económica latente: el 47,9 % de los consultados afirma que su situación personal está peor que antes, mientras solo un 28,3 % siente que mejoró. Esa percepción de deterioro refuerza la urgencia para algunos ciudadanos de que sus gobernadores no solo sigan a la Nación, sino que rindan cuentas por los recursos y las políticas que implementen.
En definitiva, los gobernadores bonaerenses y de otras provincias afrontan una encrucijada compleja: no solo deben equilibrar intereses locales, sino también responder a una demanda creciente de alineamiento con el Ejecutivo nacional. La encuesta de Explanans pone en evidencia una tensión estructural que podría definir la capacidad de gobernar en los próximos meses.