Javier Milei volvió a meterse de lleno en uno de los temas más calientes del día, pero esta vez fuera de la arena política. En medio de la controversia por la inesperada consagración de Rosario Central como campeón de la Liga Profesional por la Tabla Anual, el Presidente decidió intervenir públicamente y amplificar la postura de Estudiantes de La Plata, que rechaza de plano reconocer ese título.
La chispa se encendió cuando el club platense difundió un comunicado explosivo: aseguró que no hubo reunión, votación ni ninguna resolución del Comité Ejecutivo que habilitara a proclamar campeón al “Canalla”. Según Estudiantes —y según Juan Sebastián Verón, su titular— la supuesta consagración carece de todo sustento reglamentario.
Milei no dejó pasar la oportunidad y, mediante un reposteo en X, se puso del lado del “Pincha”. Al amplificar el mensaje de Verón, el jefe de Estado no solo validó su versión, sino que le imprimió al conflicto un nivel político inesperado, justo cuando el debate ya había dividido al fútbol argentino.
🇦🇷🚨 #URGENTE EXCELENTE PINCHA: Estudiantes desminitó que se haya votado darle un título a Rosario Central por ganar la Tabla Anual.
— Derechazo (@derechazoar) November 20, 2025
‼️ "En la reunión del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional del Fútbol Argentino no se realizó ninguna votación respecto del reconocimiento del… pic.twitter.com/qJWh590tQN
Para Estudiantes, la discusión es tajante: lo que no se vota, no existe. Para Rosario Central, en cambio, la legitimidad proviene de los méritos deportivos acumulados durante la temporada. Esa colisión entre “mérito dentro de la cancha” y “validación institucional” tensó aún más una discusión que llevaba horas incendiando redes sociales, programas deportivos y chats dirigenciales.
Con un solo reposteo, Milei terminó de encender la mecha. Su gesto se leyó como una señal de apoyo directo a Verón y una desautorización implícita a la consagración del equipo rosarino. En plena efervescencia futbolera, el Presidente eligió tomar partido y su intervención añadió un ingrediente político a un conflicto que ya venía ardiendo por sí solo.