30/11/2025 - Edición Nº1027

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La industria frigorífica, en alerta ante la posible prórroga de la ley de deforestación europea

24/11/2025 | Gerardo Leotta, del Consorcio ABC, analizó las recientes declaraciones del parlamento de la UE



La prórroga en tratamiento del Reglamento (UE) 2023/1115, conocido como "ley antideforestación", generó impactos directos en la planificación de la industria frigorífica exportadora de carne vacuna, ante la posibilidad de que se postergue su entrada en vigencia prevista originalmente para el 1 de enero.

La norma establece exigencias inéditas para los importadores europeos, que deberán garantizar que los productos no estén asociados a deforestación y que cumplan con legislación fiscal, laboral y con el respeto a los derechos de pueblos originarios en los países de origen.

Gerardo Leotta, investigador del CONICET y asesor del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), explicó que “no es solamente libre de deforestación, es algo inédito para la Unión Europea que exige al importador que el producto no esté asociado a campos que hayan sufrido deforestación y que cumpla con leyes fiscales, laborales y otras variables”.

En los últimos días, el Parlamento Europeo avanzó en el debate de una posible postergación de la aplicación del reglamento, aunque la definición final quedó sujeta a una nueva votación prevista para el 24 de noviembre.

En declaraciones periodisticas, Leotta explicó que “en lo que aplica a los exportadores argentinos, el 31 de diciembre tenemos que estar listos para darle toda la información que requiere el importador para cumplir con la debida diligencia enmarcada en el reglamento”. Entre los escenarios que se discuten en Bruselas se encuentran una eventual suspensión de sanciones durante seis meses, una postergación por un año o una flexibilización de los requisitos para determinados actores dentro de la Unión Europea.

Leotta detalló que “de 27 estados miembros, 24 tienen la iniciativa de postergar hasta el 30 de diciembre de 2026 la entrada en vigencia de esta ley, e inclusive hacerlo más laxa hasta el 30 de junio de 2027”.

Qué pasará en los frigoríficos

El impacto de esta situación en la industria frigorífica radica en la necesidad de adaptar los sistemas de trazabilidad y los procesos de validación de información, para sostener el acceso al mercado europeo bajo los nuevos requerimientos. En paralelo, el sector viene trabajando en herramientas digitales para responder a las exigencias del reglamento. “Nosotros estamos trabajando con VISEC desde hace ya dos años”, señaló Leotta.

Esta plataforma permite a los productores y frigoríficos cargar y verificar datos vinculados a los animales, su origen y las condiciones de producción, con el objetivo de cumplir con los requisitos exigidos por los importadores europeos. “Invitamos a todos los productores a que se registren en la plataforma VISEC Carne, que no tiene costo alguno para el productor”, indicó Leotta, en referencia a la herramienta utilizada por el sector.

 “En este momento tenemos más de 600 productores, pero sería ideal que se registren todos los productores que trabajan con esta operatoria”, afirmó. El sistema solicita datos de razón social, CUIT, aceptación de términos y condiciones y una declaración jurada, que incluye información sobre la alimentación de los animales con soja o subproductos de soja.

Además, los productores deben obtener un token del SIGSA (Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal)  para integrarlo a la plataforma. “El productor al hacer esto va a poder verificar sus animales y comprobar si cumplen con el reglamento”, explicó Leotta. En caso de que la prórroga no sea aprobada y la norma entre en vigencia, el registro seguirá abierto. “El registro está abierto, pueden hacerlo ya, depende de las necesidades del productor y de la exigencia del comprador”, indicó.

Según Leotta, “los establecimientos Unión Europea que están habilitados actualmente son 9.000”, lo que refleja la magnitud del universo potencial que podría verse afectado por los nuevos requerimientos.

Mientras se espera la definición del Parlamento Europeo, la industria frigorífica continúa ajustando sus procesos y ampliando la registración de productores, con el objetivo de mantener la operatoria exportadora hacia la Unión Europea bajo el nuevo marco regulatorio.