En los últimos días se conoció una noticia que representó un alivio para la industria frigorífica exportadora de carne vacuna. En concreto, el gobierno chino decidió extender por dos meses la investigación sobre las importaciones de carne vacuna, en un contexto de sobreoferta en el mercado interno.
La medida fue comunicada por el Ministerio de Comercio de la República Popular China (MOFCON), que estableció como nueva fecha límite el 26 de enero de 2026.
En diciembre del año pasado, el gigante asiático puso en marcha el denominado “proceso de salvaguarda”, que apunta a determinar si el aumento de las importaciones de carne vacuna en el período 2019-2024 está dañando a su industria ganadera nacional. Para los exportadores argentinos, comienza a cerrar un año con caídas en los volúmenes, pero con mejora en el ingreso de dólares, a partir de precios internacionales firmes y una demanda internacional que no afloja.
Según los datos del INDEC, entre enero y octubre de este año se exportaron 588.000 toneladas, por un valor de USD 3.155,1 millones. En comparación con el mismo período de 2024, esto implica una caída del 8,5% en los volúmenes exportados pero un incremento del 26% en facturación.
El Mercado Ganadero de Rosario (ROSGAN) advirtió que más allá del alivio que representa esta prórroga para los frigoríficos nacionales, cuando China anuncie la resolución en enero del próximo año “podría representar un cambio sustancial en las reglas de juego de cara a 2026”.
Los rosarinos reconocieron que “el impacto potencial para Argentina no solo provendría de eventuales medidas directas -cuotas o aranceles-, sino también de los efectos indirectos que las decisiones chinas generen sobre otros competidores y sobre el comercio global”.
En este contexto, explicaron que un dato a seguir es la decisión de Estados Unidos de eliminar retroactivamente el arancel adicional sobre la carne proveniente de Brasil.
“Si China aplicara una cuota que obligara a Brasil a redirigir volúmenes hacia otros destinos, Estados Unidos se convertiría en la principal alternativa”lo cual podría ejercer una presión bajista sobre los precios, uno de los objetivos explícitos de la administración norteamericana”, graficaron
Estos posibles escenarios a partir de 2026 obliga a Argentina a diversificar destinos, más allá de China e incluso de Estados Unidos, donde existe un amplio potencial para aumentar los volúmenes exportables.
En 2025, el 30% de los envíos que no dirigieron a China fueron a Unión Europea (29%), Israel (24%), Estados Unidos (19%) y Chile (10%) entre los más destacados. “Actualmente, Argentina cuenta con 97 mercados habilitados para exportar carne vacuna, sin embargo en 2024 solo envió carne a 43 de ellos”.
La clave pasará por diversificar destinos y en la medida que la industria argentina sume mercados y acuerdos comerciales, se blindará ante los cambios regulatorios que buscan imponer los grandes jugadores del negocio. “En este contexto, la política internacional volverá a tener un rol determinante en los próximos ciclos”, concluyó el ROSGAN.