30/11/2025 - Edición Nº1027

Internacionales

Poder regional

¿Qué asegurará la visita del secretario de Defensa de Estados Unidos a la República Dominicana?

26/11/2025 | La llegada del secretario de Defensa refuerza la cooperación en seguridad en medio del mayor despliegue militar estadounidense en el Caribe en décadas.



La llegada del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, a República Dominicana marca un punto de inflexión en la relación bilateral en materia de seguridad. La visita, inédita para un titular del Pentágono, ocurre en un momento en que Washington amplía su presencia militar en el Caribe y busca articular alianzas más sólidas con gobiernos aliados. Para Santo Domingo, el gesto es una señal de reconocimiento a su papel como plataforma estratégica en la vigilancia de rutas marítimas usadas por redes transnacionales.

El presidente Luis Abinader y la cúpula militar dominicana recibirán a Hegseth con una agenda centrada en narcotráfico, crimen organizado y cooperación operativa. La escalada regional generada por la operación estadounidense Southern Spear sirve como telón de fondo y otorga urgencia al encuentro. La coordinación ya no se limita al intercambio de información, sino que apunta a mecanismos más integrados ante la presión creciente en el Caribe.

República Dominicana


República Dominicana es un país del Caribe que comparte la isla La Española con Haití al oeste. Es conocida por sus playas, centros turísticos y áreas de golf. Su terreno incluye bosques tropicales, sabana y tierras altas, incluida Pico Duarte, la montaña más alta del Caribe.

Cooperación intensificada

La visita de Hegseth ocurre en paralelo al mayor despliegue naval de EE.UU. en la región en décadas, con portaaviones, submarinos y aeronaves desplegados para operaciones antinarcóticos. Este contexto explica por qué Washington busca reforzar sus alianzas más confiables, y República Dominicana se consolida como un socio geoestratégico clave. La posición del país permite monitorear corredores marítimos sensibles y anticipar movimientos de organizaciones criminales con presencia regional.

Dentro de las conversaciones, tomarán relevancia las rutas que conectan Sudamérica con Norteamérica y que atraviesan zonas cercanas al litoral dominicano. El gobierno estadounidense considera que una colaboración más profunda con Santo Domingo puede mejorar la capacidad de interdicción y respuesta ante embarcaciones sospechosas. Para el país caribeño, la oportunidad implica fortalecer capacidades tecnológicas y operativas, además de elevar su perfil en los mecanismos regionales de seguridad.

Impacto geopolítico

El despliegue norteamericano también proyecta efectos sobre actores externos, particularmente Venezuela, cuya relación con Washington continúa marcada por acusaciones de narcotráfico y tensiones diplomáticas. La presencia de altos mandos estadounidenses en países caribeños es leída por algunos gobiernos como un movimiento de presión indirecta en el marco de la reorganización de poder en el hemisferio. Para República Dominicana, el desafío está en mantener el equilibrio entre cooperación estratégica y autonomía regional.

A mediano plazo, el paso de Hegseth podría redefinir la arquitectura de seguridad del Caribe, consolidando al país como un nodo de coordinación entre agencias estadounidenses y fuerzas locales. Aunque todavía falta conocer los resultados formales de las reuniones, la señal política es clara: Washington intenta anclar su estrategia en aliados estables para contener amenazas transnacionales y proyectar influencia. La capacidad dominicana de capitalizar este acercamiento dependerá de su manejo diplomático y de la eficacia de los acuerdos que se anuncien.

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