30/11/2025 - Edición Nº1027

Entretenimiento

De Lost a Game of thrones

La era de TikTok: ¿necesitamos que nos expliquen todo o perdimos la paciencia?

29/11/2025 | Cada vez son más comunes las notas tituladas “final explicado” o “todo lo que no viste”, así como también las que hablan de la duración de una ficción. ¿Por qué?



En la cultura del streaming y la inmediatez digital, se observa una tendencia creciente a demandar explicaciones definitivas sobre los contenidos audiovisuales. Este fenómeno se refleja en la proliferación de artículos con titulares como “final explicado” o “todo lo que no viste”, lo que sugiere una pérdida de paciencia o una necesidad imperiosa de claridad narrativa en el público. La evaluación de una obra parece estar cada vez más condicionada a la comprensión inmediata, relegando a un segundo plano la complejidad o el valor estético de la propuesta.

Esta necesidad de que "todo esté explicado" se evidenció recientemente a partir del estreno de la película Matate amor, protagonizada por Robert Pattinson y Jennifer Lawrence. La cinta, deliberadamente onírica y surrealista en su planteamiento, resultó ser un desafío para la digestión de una parte de la audiencia. Tras las proyecciones, hubo intercambios de personas que salieron de la sala con comentarios cargados de insultos debido a lo confuso de la trama.

El debate sobre la relación entre forma y contenido parece haber involucionado hacia una exigencia de finales redondos y discusiones superficiales. Así como la audiencia aprendió que los personajes podían existir en una zona de grises, ni totalmente buenos ni totalmente malos, el análisis de la ficción también debería aceptar la ambigüedad. Sin embargo, en la actualidad, si la comprensión no es inmediata o el final no es claro, la discusión se detiene, y el factor del "tiempo perdido" influye negativamente en la valoración cuando la satisfacción no es instantánea.

La lógica de plataformas como TikTok ha impregnado la forma en que se interactúa con el contenido: cuanto más corto, directo y conciso sea, mejor será percibido. Esta dinámica ha erosionado la paciencia del espectador ante las narrativas que se desenvuelven de forma más lenta o que requieren una inmersión reflexiva, llevando a una impaciencia generalizada ante cualquier obra que escape a la gratificación inmediata.

En este contexto cultural, la forma en que se evalúan las películas y series se ha polarizado. La tolerancia a los finales abiertos o a los "viajes" narrativos que no concluyen con una resolución absoluta (como ocurrió con series emblemáticas como Game of Thrones o Lost en sus finales) es cada vez menor. La tendencia actual exige una gratificación intelectual rápida, donde la claridad domina sobre la ambigüedad, lo que plantea una pregunta crucial sobre si el público contemporáneo ha perdido la capacidad de "esperar" o de encontrar valor en aquello que no se revela por completo