La Policía Federal concretó la extradición de un ciudadano peruano acusado de abusar sexualmente de la hija de su expareja, una investigación que se extendió durante meses y que incluyó ciberpatrullajes, pedidos de cooperación internacional y un seguimiento que terminó en la ciudad de Tacna. El hombre llegó este martes al Aeropuerto Internacional de Ezeiza para quedar a disposición de la Justicia argentina.
El caso comenzó cuando el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº 53, a cargo de la jueza Érica Uhrlandt, envió un oficio a la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones solicitando la captura internacional del imputado.

Según la denuncia, el acusado habría abusado de la menor desde 2013 hasta 2020, aprovechando los momentos en que la madre dejaba a la niña bajo su cuidado por razones laborales.
Tras el pedido judicial, el Departamento Interpol publicó una Notificación Roja -la alerta máxima en el sistema internacional- y comenzó a intercambiar información con Interpol Perú. Paralelamente, se requirieron datos a INTERPOL-BOLIVIA para determinar si el prófugo había cruzado esa frontera, pero el resultado fue negativo. Esa ausencia de registros reforzó la hipótesis de que había ingresado a su país por un paso no habilitado.
La investigación avanzó a partir de un ciberpatrullaje que identificó un perfil de Facebook donde el acusado aparecía junto a su familia en Tacna, en el distrito de Gregorio Albarracín Lanchipa. Esa primera pista digital fue luego confirmada por Interpol Perú, que localizó al prófugo y lo detuvo el 20 de enero de este año, quedando desde entonces en proceso extraditorio.
Con la detención asegurada, el magistrado interventor remitió la solicitud formal de extradición a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. El 29 de octubre, Cancillería informó que Perú había concedido la entrega del requerido, lo que habilitó a la PFA a iniciar las coordinaciones para su traslado.
El 24 de noviembre, una comisión de la Dirección General de Cooperación Internacional viajó a Perú para asumir la custodia del detenido. Dos días después, el 26 del mes en curso, la delegación arribó a Ezeiza con el imputado, quien quedó nuevamente bajo jurisdicción argentina para continuar su proceso penal por abuso sexual.
La extradición, destacaron las fuentes del caso, se realizó en cumplimiento de las directivas del Ministerio de Seguridad y de los compromisos internacionales asumidos por el Estado argentino en materia de cooperación judicial.