28/11/2025 - Edición Nº1025

Política

Polémica actividad

El evento antivacunas en el Congreso desató un terremoto en el PRO

28/11/2025 | La iniciativa fue de la diputada amarilla Marilú Quiróz y el partido de Mauricio Macri quedó bajo la lupa.



Un fuerte revuelo político se desató en el Congreso Nacional luego de que la diputada del PRO, Marilú Quiroz, organizara una jornada a la que asistieron referentes nacionales e internacionales del movimiento antivacunas.

El encuentro, realizado en una de las salas del edificio legislativo, generó críticas inmediatas desde el oficialismo, sectores de la oposición e instituciones médicas.

La actividad incluyó exposiciones de médicos y activistas que cuestionaron la eficacia de las vacunas contra el Covid-19. Según la legisladora organizadora, el objetivo del evento era “abrir un espacio de debate” y “escuchar voces que han sido sistemáticamente silenciadas”.

“Hay miles de personas que sienten que no fueron escuchadas durante la pandemia. Este Congreso también tiene la responsabilidad de dar lugar a esas experiencias”, argumentó durante su presentación, ante un auditorio colmado de militantes y algunos asesores.

El momento más insólito fue cuando le tocó el turno a la licenciada en Biotecnología, Lorena Diblasi, que presentó a un hombre, quien alegó efectos secundarios tras recibir dos dosis de la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca. Esos efectos adversos consistían que su caso era de “magnetización”. Con el torso desnudo, Fabián subió al escenario y aparentó padecer ciertos efectos de magnetismo en su cuerpo.

Revuelo en el PRO

Desde el PRO se despegaron de la actividad organizada por su legisladora: “Creemos en la ciencia, en la prevención y en las políticas públicas basadas en evidencia. Por eso, reafirmamos nuestro compromiso histórico con las campañas de vacunación y con la salud pública como un pilar indispensable para el bienestar de todos los argentinos”.

“Durante nuestro gobierno, Argentina alcanzó niveles récord de vacunación, ampliando coberturas, fortaleciendo el Calendario Nacional y promoviendo una cultura de prevención que permitió mantener controladas enfermedades que hoy, lamentablemente, vuelven a aparecer”, aseguraron en un comunicado.

En ese sentido, indicaron que “la caída en la tasa de vacunación en los últimos años ha reabierto la puerta a patologías que la Argentina ya casi no registraba. No podemos naturalizar este retroceso. Vacunarse no es una opinión: es una responsabilidad individual y colectiva”.

Y concluyeron: “Desde el PRO impulsamos y acompañaremos siempre políticas que fortalezcan la vacunación, mejoren el acceso a la salud y protejan a las familias argentinas. Nuestro compromiso es claro: más prevención, más ciencia y menos enfermedades que ya creíamos superadas”.

En el mismo sentido se había expresado previamente el diputado amarillo, Martín Yeza: “La aplicación masiva de vacunas compone uno de los cambios más profundos del progreso humano. En 1900, la expectativa de vida global era de 31 años, hoy supera los 73. El 40% de esa mejora se explica por una sola variable: la caída de muertes infantiles por enfermedades prevenibles. Hay demasiada evidencia científica y literatura al respecto”.

Y cerró: “El movimiento antivacunas no es un debate intelectual, es un riesgo epidemiológico. Un lujo que las sociedades con ansias de progreso no pueden darse”.

FA