29/11/2025 - Edición Nº1026

Política

Clima social

ESPOP revela el rechazo a Karina Milei: ¿de qué se trata realmente?

29/11/2025 | La última ESPOP de la UdeSA coloca a la secretaria general con el peor diferencial de imagen y confirma que los bajos salarios son hoy la principal preocupación nacional.



Una nueva edición de la ESPOP de la Universidad Torcuato Di Tella volvió a sacudir el tablero político nacional. Entre los doce funcionarios medidos, Karina Milei aparece con el peor diferencial de imagen del país, mientras que su hermano, el presidente Javier Milei, sostiene el mayor nivel de apoyo dentro del elenco oficial, aunque también con saldo negativo. El humor social, una vez más, expone una realidad áspera para oficialistas y opositores.

El ranking interno del Gobierno deja a Karina Milei en el punto más bajo de aceptación, seguida por el ministro de Justicia Mariano Cúneo Libarona y el titular de Salud Mario Lugones. En contraste, quienes mejor resisten son Guillermo Francos y el propio Presidente, aunque ninguno logra evitar la tendencia que atraviesa a todo el gabinete: el rechazo supera a la imagen positiva en todos los casos.

En cuanto a la valoración general de dirigentes, Javier Milei vuelve a encabezar el podio de imagen positiva, seguido por Patricia Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel, que conservan núcleos duros de apoyo relativamente estables. En el extremo opuesto quedan figuras con rechazos estructurales como Alberto Fernández, Lilia Lemoine y Rodrigo de Loredo, que registran los niveles más bajos de aprobación.

El estudio también profundiza en el pulso social: los bajos salarios se consolidan como la principal preocupación del país, por encima de la corrupción, el desempleo y la pobreza. La pérdida del poder adquisitivo aparece como el núcleo del malestar económico, mientras que problemas como epidemias, transporte o cambio climático quedan relegados en la percepción ciudadana.

El relevamiento, realizado online a más de mil personas con representatividad nacional, muestra además una sociedad emocionalmente partida. Entre los simpatizantes del Presidente predominan la esperanza y la confianza; entre sus detractores emergen el asco, la vergüenza y el rechazo profundo. Con el Gobierno presionando para extender sesiones en el Congreso hasta febrero, el escenario político exhibe un clima social cargado y un nivel de desaprobación que golpea por igual a oficialismo y oposición.