Santiago Caputo, el asesor más influyente del presidente Javier Milei, volvió a quedar bajo la lupa por un aspecto menos visible de su rol en el Gobierno: su llamativo esquema de movilidad. En los últimos meses fue registrado entrando o saliendo de la Casa Rosada en al menos cinco vehículos distintos: dos Peugeot 408 (uno gris y otro plateado), una camioneta Toyota SW4, un Toyota Corolla híbrido y una Jeep Limited negra.
El rastreo de las patentes de estos autos arroja un dato que genera preocupación: en conjunto, acumulan más de $14 millones en multas impagas, principalmente por exceso de velocidad, paso en rojo y uso indebido de carriles exclusivos. En períodos anteriores, la cifra total llegó incluso a rozar los $90 millones. Las infracciones, lejos de ser aisladas, conforman un patrón persistente y casi siempre vinculado a los traslados del asesor presidencial.
Un ejemplo ilustrativo ocurrió el 12 de agosto, cuando uno de los vehículos que usa Caputo fue detectado circulando por el carril exclusivo de la avenida Córdoba. La infracción quedó registrada a las 18.47, apenas veinte minutos después de que Caputo saliera de la Casa Rosada. Esa misma noche participaría de una reunión en la Quinta de Olivos con diputados libertarios.
Otra secuencia se produjo el 6 de septiembre, a las 2:30 de la madrugada, cuando una Toyota SW4 pasó un semáforo en rojo en Alem al 500. Caputo había dejado la Casa Rosada horas antes, a las 21.15. Y tres días más tarde, el 9 de septiembre a las 9:16, otro auto asignado al asesor atravesó el Paseo del Bajo —reservado para transporte pesado en días hábiles— diez minutos antes de que él ingresara a Casa de Gobierno. Ese corredor, según los registros, concentra la mayor cantidad de infracciones de la flota que lo traslada.
El uso de múltiples vehículos en una misma jornada también es frecuente. El 9 de septiembre, tras terminar su día laboral, Caputo cambió de auto, se subió a un Corolla gris y circuló nuevamente por el carril exclusivo de la avenida Córdoba, generando otra multa que permanece impaga.
La propiedad de los vehículos agrega más capas al cuadro. De los cinco autos relevados:
El esquema combina así vehículos oficiales, autos privados, unidades blindadas y alquileres tercerizados, todos manejados por choferes rotativos. Las multas, en la práctica, quedan sin pagar y terminan cargando sobre el Estado, mientras Caputo continúa alternando vehículos con notable frecuencia.
GZ