Patricia Bullrich intentó bajarle el tono al tenso episodio con Victoria Villarruel durante la sesión preparatoria del Senado, pero terminó dejando señales claras de que la interna libertaria sigue abierta. En diálogo con Radio Rivadavia, la ministra de Seguridad y senadora electa sostuvo que la relación con la vicepresidenta “es institucional”, aunque disparó que “hay temas que hay que discutir”.
El cruce ocurrió al final de la sesión en la que juraron los nuevos legisladores. Bullrich pretendía hacer uso de la palabra, pero Villarruel frenó la intervención al recordar que en labor parlamentaria se había acordado que no habría discursos. El gesto encendió la molestia de la futura senadora, que más tarde afirmó que “quería plantear que hay normas que tenemos que cumplir todos”.
Luego, Bullrich deslizó una crítica directa al rol institucional de Villarruel, señalando que “se planteó por encima de los partidos” y que, pese a ser electa por La Libertad Avanza, debería existir un funcionamiento más articulado con el oficialismo. La frase dejó al descubierto una tensión que ya venía acumulando capítulos en la interna del Gobierno.
La ministra saliente también apuntó a la organización de la sesión, al remarcar que varios legisladores ingresaron al recinto con más invitados de los permitidos. “A todos nos dieron tres invitaciones. Había algunos que entraron con un montón de gente. No éramos todos iguales”, sostuvo, reforzando el reproche hacia la conducción de la Cámara.
El episodio expone nuevamente las diferencias entre Villarruel y el sector alineado con Javier Milei y Martín Menem, en un clima político donde cada gesto institucional se lee en clave de disputa interna. Con el recambio legislativo en marcha, la pulseada por la conducción política del Senado promete sumar nuevos capítulos.