29/11/2025 - Edición Nº1026

Política

Córdoba

Luis Juez plantea una autocrítica y exige un frente competitivo para 2027

29/11/2025 | El senador advierte que el espacio que fue Juntos por el Cambio debe reordenarse con urgencia para disputar el poder provincial.



Para Luis Juez, la reconstrucción del espacio político que alguna vez integró Juntos por el Cambio ya no es solo una necesidad táctica, sino una urgencia estratégica. Según el senador, el reordenamiento opositor -tanto en el plano nacional como en Córdoba- será determinante para llegar con chances reales a la disputa por el poder provincial en 2027, un año que define como “bisagra” para la vida política cordobesa. “Todo lo que no pertenece ni a La Libertad Avanza ni al peronismo está obligado a repensarse”, afirma, convencido de que el proceso será trabajoso pero inevitable.

Juez adoptó un tono introspectivo para repasar su propio derrotero electoral. “Fui tres veces candidato a gobernador: una elección me la robaron, otra la perdí claramente en 2011 y en 2023 quedamos a dos puntos y medio de llegar. A los 62 años estoy en una etapa más reflexiva: si repito errores, el resultado será idéntico”, reconoce. Para él, esa acumulación de experiencias obliga a revisar decisiones, estrategias y vínculos con la oposición.

En ese análisis, ubica a 2023 como un punto de inflexión: por primera vez en veinte años, el juecismo y el radicalismo sellaron una alianza sólida. Pero allí localiza también un quiebre determinante. “Hubo un gesto de especulación: Rodrigo de Loredo no quiso acompañarme como vicegobernador. Con esa fórmula ganábamos por 20 puntos, lo puedo asegurar. Él apostó a la intendencia y eligió una jugada incierta”, sostiene.

El diagnóstico de Juez se proyecta sobre un peronismo que gobierna Córdoba desde hace 27 años y que, según él, ha logrado perfeccionar un modelo de poder “cada vez más aceitado”. A su juicio, el oficialismo cordobés conserva una estructura electoral capaz de sostenerse incluso en escenarios competitivos, apoyado en prácticas que interpreta como un deterioro institucional y en una sensación social de “final de ciclo” que -advierte- aún debe transformarse en alternativa política concreta.

En ese contexto, insiste en que la oposición no puede darse el lujo de excluir actores ni alimentar internas estériles. “En la última elección trabajamos junto a dirigentes de LLA y mantenemos un buen vínculo. No nos sobra nada: necesitamos acordar con todos”, enfatiza. Pero también advierte que el desafío es enorme, porque el peronismo ha consolidado un mecanismo que “busca dividir a la oposición en partes, seducir a cada sector con beneficios distintos y explotar las vanidades para impedir la unidad”.

Para 2027, Juez cree que la clave será escapar de ese juego. Está convencido de que, si la oposición logra evitar la fragmentación, Córdoba podría encarar un cambio de signo político por primera vez en casi tres décadas. “Si no hacemos una autocrítica sobre lo que faltó, es imposible avanzar”, concluye, dejando claro que el futuro electoral dependerá menos de figuras individuales que de la capacidad real de construir un frente amplio, ordenado y disciplinado.

GZ