Los recientes cambios en el equipo de gobierno impulsados por el presidente Javier Milei tuvieron un inmediato impacto en la conversación pública. Así lo reveló un nuevo informe del portal Monitor Digital, que analizó durante el último mes la cantidad total de menciones en redes sociales y medios sobre ministros y colaboradores centrales de la administración nacional.
En la medición previa, la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich encabezaba el ranking con 181.900 menciones, seguida por Diego Santilli (145.900), el vocero presidencial Manuel Adorni (127.000), Karina Milei (97.000) y el ministro de Economía Luis Caputo (76.200). Más abajo aparecían el titular de Desregulación Federico Sturzenegger, la vicepresidenta Victoria Villarruel, el canciller Pablo Quirno, el presidente de Diputados Martín Menem y el entonces ministro de Defensa Luis Petri.
Pero la renovación del Gabinete -que ubicó a Santilli al frente del Ministerio del Interior, a Adorni como jefe de Gabinete, al teniente general Carlos Alberto Presti en Defensa y a Alejandra Monteoliva en Seguridad- produjo un reordenamiento notable.
El nuevo reporte elaborado por Diego Corbalán muestra que Bullrich y Petri, ahora enfocados en su labor legislativa, quedaron afuera del ranking, mientras que el podio pasó a estar liderado por Santilli, Adorni y Karina Milei. Además, ingresaron dos figuras con fuerte impacto: Presti, con 27.900 menciones, y el asesor presidencial Santiago Caputo, con 21.900. Llamativamente, Monteoliva no apareció en la lista pese a su designación.
Según el análisis de Monitor Digital, este corrimiento de nombres refleja las nuevas centralidades dentro del oficialismo en una etapa de relanzamiento político tras la victoria electoral de octubre. Santilli, Adorni, Presti y Santiago Caputo emergen como actores clave para la percepción pública del inicio del nuevo ciclo de gobierno, mientras que figuras históricas como Bullrich y Petri pierden visibilidad al pasar a desempeñarse en el Congreso.
La investigación concluye que las menciones registradas demuestran cómo los cambios en el Gabinete no solo alteran el funcionamiento interno del Ejecutivo, sino también la atención ciudadana y mediática sobre sus protagonistas.
GZ