Roberto Herrera -abogado del contador de los Kirchner, Víctor Manzanares- ofreció nuevas definiciones sobre el presunto sistema de recaudación ilegal que, según los arrepentidos, funcionó durante años bajo la órbita de la Casa Rosada. En diálogo con una radio de la Ciudad de Buenos Aires, aseguró que la información disponible en el expediente “es solo una parte del saqueo sistemático”.
El letrado reconstruyó el mecanismo que su cliente describió ante la justicia. Según su relato, Daniel Muñoz, exsecretario privado de Néstor Kirchner, viajaba cada viernes a Río Gallegos con valijas cargadas de dinero negro proveniente del cobro de sobornos. “Manzanares lo iba a buscar al aeropuerto; llevaban las valijas a la casa de los padres de Néstor. Solo Muñoz entraba. Una hora después salía con un bolso para él, con dos o tres millones de dólares”, señaló.
El resto del dinero quedaba dentro del inmueble familiar. La parte que Muñoz retenía era luego entregada a Manzanares para iniciar su ingreso al circuito legal mediante distintos mecanismos de lavado. “Estamos hablando de entre dos y tres millones de dólares por semana, solo de un recaudador”, subrayó Herrera, quien recordó que otros funcionarios cumplían tareas similares.
Lavado de activos y negocios fuera del radar judicial
Herrera puntualizó que Manzanares actuaba como gestor financiero de Muñoz en el proceso de “blanqueo” de fondos, principalmente en Río Gallegos. Ese circuito involucraba sociedades, transacciones inmobiliarias y adquisiciones estratégicas. Una de las más relevantes fue la compra de la fábrica francesa de nebulizadores ANAP por 34 millones de dólares. “La justicia no sabía que ANAP era de Muñoz. Fue Manzanares quien aportó la documentación. Todos los negocios importantes pasaban por él: los analizaba, los transmitía y Muñoz decidía”, afirmó.
La red también incluía propiedades y operaciones en Estados Unidos y en Buenos Aires, muchas de ellas manejadas por intermediarios que aún no figuran en el expediente. “Por la cantidad de dinero que se movía, es imposible que no existan más empresas y testaferros todavía no identificados”, aseguró.
Offshore, depósitos ocultos y millones en Estados Unidos
El abogado confirmó que Manzanares conocía parte del entramado offshore de Muñoz, incluso antes del Panama Papers. “Solo en Estados Unidos había inversiones por más de 70 millones de dólares”, reveló, y agregó un dato inquietante: Muñoz había contado a Manzanares que tenía al menos dos depósitos tipo storage “repletos de dinero” en territorio estadounidense. Ante la comparación de un periodista con la serie Breaking Bad, Herrera respondió: “Exactamente igual”.
El rol de Cristina Kirchner
Consultado sobre si Cristina Fernández de Kirchner era la destinataria final del dinero, Herrera fue cauto pero contundente: “Lo va a determinar la justicia. Lo que sí está claro es que no había forma de que no supiera. La mayoría de los arrepentidos coinciden en que Muñoz iba al departamento de Juncal. Cuando cruzás los relatos, encajan como un rompecabezas”.
El abogado señaló que la causa por el lavado vinculado a Muñoz —que se tramita por separado en el juzgado de Marcelo Martínez De Giorgi— aún no fue elevada a juicio, pero debería acelerarse y, si es posible, avanzar en paralelo con el debate principal de Cuadernos. “Si el juicio principal ya concluyó, lo lógico es que este trámite se active de inmediato. Las pruebas se complementan”, evaluó.
Críticas a quienes cuestionan la causa
Frente a quienes la califican como “la causa de las fotocopias” o denuncian presiones sobre los arrepentidos, Herrera fue directo: “Quien dice eso no leyó el expediente. La cantidad de propiedades en manos de secretarios y funcionarios —personas que trabajaron toda su vida en el Estado— no se explica sin este sistema de recaudación. Los relatos coinciden, la documentación está y los empresarios también declararon”.
En el cierre, el abogado coincidió con su defendido en que lo descubierto hasta ahora es apenas una porción del esquema: “Esta era una de las áreas con mayor recaudación, pero no la única. Hay gente que quedó afuera de las imputaciones. Lo investigado hasta hoy es solo la punta del iceberg”.
GZ