En paralelo al excelente momento que vive el cultivo de trigo, con una cosecha que de acuerdo a la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) llegará a las 25,5 millones de toneladas, las semilleras muestran a los productores la tecnología y los manejos disponibles para el cereal.
Es el caso de la firma DONMARIO, que en una reciente jornada a campo reunió a más de 200 productores, asesores y multiplicadores en su Centro de Experiencia de Chacabuco (Buenos Aires). En el evento, presentaron avances en mejoramiento genético, estrategias de posicionamiento, manejo agronómico y los próximos pasos del sistema Sembrá Evolución.
La apertura estuvo a cargo de Patricio Munilla, gerente de marca DONMARIO, quien expuso la visión estratégica del cultivo dentro del negocio y del país.
“El trigo puede convertirse en una bandera importante para el ingreso de divisas en Argentina. Pero para eso necesitamos sostener un sistema que permita reinvertir, avanzar en investigación e innovar en territorios donde hoy no es posible sembrar”, afirmó.
El evento se desarrolló en dos estaciones principales, que fueron denominados “Cada lote, una oportunidad para innovar” y “Manejo inteligente para un trigo competitivo”, donde se abordaron temas vinculados con genética, posicionamiento varietal, nutrición y mercados.
Uno de los ejes centrales fue la retroalimentación técnica proveniente del lote. Jerónimo Costanzi, gerente de Desarrollo de Producto para el negocio LAS, señaló que estos espacios “no solo sirven para mostrar qué estamos haciendo, sino que son un espacio crucial de feedback con los clientes”. Agregó que “los agricultores, asesores y multiplicadores son quienes están día a día en los lotes, y de ese intercambio surgen nuevas líneas de trabajo y manejo”.
El directivo indicó que el intercambio técnico es lo que permite “sostener el liderazgo y responder a las demandas reales del productor”. Matías Venece, gerente de Desarrollo de Autógamas Centro Sur, evaluó la campaña en curso y explicó que se registraron buenos resultados productivos. “Estamos cerrando un ciclo de muy buenos rendimientos, con condiciones hídricas superiores a la media. En líneas generales, vamos a encontrarnos con una campaña de altos potenciales”, señaló.
También mencionó que algunas zonas tuvieron problemas de implantación por exceso de agua, lo que obliga a ajustar estrategias para los próximos ciclos. El equipo de desarrollo planteó que la expresión de la genética depende del posicionamiento correcto del material. La fecha de siembra y la densidad ajustada a cada ambiente fueron señaladas como decisiones clave, tanto para ciclos largos como cortos.
En materia de reposición de nutrientes, en la jornada técnica se destacó la importancia del fósforo en regiones donde los niveles iniciales se encuentran por debajo de los valores recomendados. Diego Regnicoli, gerente de Desarrollo de Autógamas Centro Norte, indicó que “hay altísimas probabilidades de respuesta cuando el nivel inicial de fósforo está por debajo de 15 partes por millón”.
Respecto al nitrógeno, se expuso que cada variedad tiene una eficiencia distinta para convertir unidades aplicadas en kilos de grano, lo que permite ajustar las dosis según potencial y variabilidad intralote. El uso más frecuente de rotaciones intensivas fue señalado como un cambio relevante para el sistema productivo, con impacto en suelos e inóculos.
Además, las discusiones técnicas incluyeron un aporte de Gustavo Ferraris, investigador de INTA Pergamino, quien trató temas vinculados con fertilidad y rotación, y una presentación de Mariela Brandolin sobre el contexto comercial del trigo.
Otro punto destacado fue el avance del sistema Sembrá Evolución, que comenzó en soja y desde 2024 incluye al trigo, con Araucaria como primera variedad bajo este esquema. El sistema también avanza hacia la cebada cervecera y el algodón.
Munilla explicó que el objetivo es ampliar la investigación y desarrollar nuevos genotipos. “Lo que buscamos es romper barreras y generar nuevas líneas de trabajo. Queremos investigar genotipos que puedan adaptarse a territorios donde hoy no se siembra trigo, o materiales con diferentes respuestas frente a heladas. Eso solo es posible con reinversión”, señaló.
En la actualidad, Sembrá Evolución cuenta con más de 170 variedades inscriptas entre soja y trigo, más de 25.000 productores adheridos y más de 150 comercios vinculados. La adopción creció de manera acelerada.
En soja, el sistema ya alcanza 3,8 millones de hectáreas sembradas, lo que representa cerca del 25% del área nacional. Las compañías del sistema proyectan que para la campaña 2027/28, más del 30% del trigo argentino se sembrará con variedades incorporadas a este modelo.