18/01/2026 - Edición Nº1076

Opinión


Reacomodo interno

¿Qué significa el último cambio en el Gobierno?

03/12/2025 | La salida de Sergio Neiffert de la SIDE y la llegada de Cristian Auguadra revela un cambio de poder más que un cambio de rumbo: la consolidación del eje Caputo–Milei en la inteligencia estatal.



El movimiento fue comunicado con lenguaje técnico, pero detrás hubo una tormenta política. En los primeros minutos del miércoles, el Gobierno oficializó la salida de Sergio Neiffert como titular de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) y la designación del contador Cristian Ezequiel Auguadra en su lugar. El decreto presentó la decisión como el cierre de una “primera etapa” de reorganización del sistema de inteligencia, pero el cambio llega después de semanas de internas abiertas, escenas insólitas y una pelea por el control real del área más sensible del Estado.

Neiffert, que había sido “señor 5” desde el arranque del gobierno libertario, llegó a la SIDE apadrinado por Santiago Caputo, el principal estratega político de Milei, luego de haber pasado por la ACUMAR y de haberse movido durante años en el submundo PROlibertario. Con el correr de los meses comenzó a acumular cuestionamientos internos por desorden administrativo, manejo de fondos reservados y filtraciones, mientras crecía su propia autonomía política. En la Casa se registraron sus gestos de acercamiento a Karina Milei y reuniones con el Presidente sin avisarle a Caputo, lo que alimentó la sospecha de que buscaba construir un resguardo propio en la interna oficialista.

La ruptura se terminó de sellar con un episodio que ya circula como leyenda de pasillo: un viernes a la medianoche, el número dos administrativo de la SIDE, José Francisco Lago Rodríguez, y el director jurídico Nicolás Viñuesa llegaron a la casa de Neiffert en Martínez para exigirle que delegara la firma, invocando un mandato directo de Caputo. El jefe de los espías salió en ropa interior, la discusión subió de tono delante de los vecinos y terminó a los gritos en la vereda. Desde entonces, el vínculo quedó roto y el asesor presidencial presionó por su desplazamiento, convencido de que había perdido el control sobre quien debía ser su hombre de confianza en inteligencia. El decreto que lo echó, sin renuncia, fue la última estación de una salida que ya estaba decidida.

En ese contexto aparece el nombre de Cristian Auguadra. Contador público, especializado en auditoría y gestión de riesgos, venía desempeñándose como inspector general de la División de Asuntos Internos de la SIDE, donde se encargaba de seguir de cerca los movimientos administrativos del propio Neiffert. Tiene un vínculo de años con la familia Caputo: fue propuesto por Mauricio Macri en 2005 para integrar el directorio del Banco Ciudad y es considerado hombre directo del entorno de Claudio y Santiago Caputo. Su promoción al frente del organismo de inteligencia no solo lo convierte en el nuevo “señor 5”, también consolida al triángulo Caputo-Milei-Stiuso como eje de conducción del sistema, en un área ya atravesada por sumarios, polémicas y parálisis decisoria.

La pregunta del título se responde, en buena medida, en esa trama de lealtades. El cambio no es un giro de línea en inteligencia sino un reacomodamiento de poder: sale un jefe que empezó siendo criatura de Santiago Caputo y terminó desalineado, entra un reemplazante aún más identificado con el asesor y su círculo. El mensaje hacia adentro es claro: en las áreas clave del gobierno, las aventuras de autonomía tienen poco margen y la última palabra sigue en manos del estratega presidencial. Al mismo tiempo, Milei le ratifica a Caputo el control político sobre la SIDE en medio de críticas por fondos secretos y desorden interno. Lo que se vende como una nueva etapa de modernización del sistema de inteligencia es, antes que nada, la institucionalización de una victoria en la interna.