La última encuesta de Isasi-Burdman volvió a encender alarmas en el PRO y a consolidar expectativas dentro de La Libertad Avanza.
El estudio ubica a Patricia Bullrich como la dirigente con mayor intención de voto para la Jefatura de Gobierno porteña en 2027, con 40% de apoyo, una ventaja de 22 puntos sobre su competidor inmediato, Leandro Santoro (18%), y una diferencia aún mayor respecto de Jorge Macri, que aparece con 14%. Más atrás se posicionan Horacio Rodríguez Larreta (8%) y Myriam Bregman (6%).
El dato político central es que, bajo este escenario, Bullrich se encamina a convertirse en la candidata oficialista de La Libertad Avanza, lo que implicaría que solo cumpliría dos años de su mandato como senadora, dado que asumiría en diciembre y debería dejar la banca en 2027 para competir por el gobierno capitalino.
El ascenso de Bullrich se produce inmediatamente después de su contundente triunfo del 26 de octubre, que fortaleció su peso interno en el oficialismo y la reinstaló como una figura con fuerte presencia electoral en la Ciudad.

El crecimiento de Bullrich ocurre en paralelo al retroceso del PRO, que gobierna la Ciudad de Buenos Aires desde 2007, cuando Mauricio Macri ganó por primera vez la jefatura de Gobierno.
Desde entonces, el espacio mantuvo una hegemonía ininterrumpida durante casi dos décadas, primero con Macri, luego con Rodríguez Larreta y finalmente con Jorge Macri.
Sin embargo, los últimos comicios dejaron señales preocupantes para el partido amarillo. Silvia Lospennato, su candidata a legisladora porteña, obtuvo una mala elección, pese a haber hecho campaña acompañada por el propio Mauricio Macri en un intento por revitalizar la marca PRO en el distrito. Sacó menos del 20% y quedó lejos de la pulseada entre LLA y el kirchnerismo.
La performance estuvo lejos de los niveles históricos del espacio y profundizó la idea de que el ciclo de predominio podría estar entrando en fase de desgaste.
Con Bullrich capturando tanto voto libertario como parte del electorado tradicionalmente cercano al PRO, y con una oposición fragmentada, el oficialismo libertario aparece hoy en condiciones de disputar seriamente la conducción de la Ciudad.
Por primera vez en casi 20 años, el PRO enfrenta la posibilidad real de perder su bastión fundacional, justo en el distrito donde construyó su identidad política.
Si la tendencia se mantiene, 2027 podría marcar el inicio de una nueva etapa en la política porteña, con Bullrich como protagonista y con un PRO obligado a repensar su estrategia para no quedar relegado.
FA