La exdiputada nacional del PRO, Silvia Lospennato, volvió a insistir con un proyecto que busca modificar la Ley 26.215 de Financiamiento de los Partidos Políticos, poniendo el foco en un fenómeno que se profundizó en los últimos años: el uso de partidos mínimos o inactivos como herramienta para recaudar fondos estatales mediante alianzas electorales.
En la jerga política, esos espacios suelen ser conocidos como “sellos de goma” y funcionan, según la propia diputada, como “microemprendimientos personales” que alquilan su personería para que otras fuerzas puedan competir en más distritos.
El proyecto que envió antes de dejar su banca, que reproduce la iniciativa 3314-D-2024 perdida por falta de tratamiento, propone modificar el artículo 11 de la ley vigente para establecer un umbral mínimo en la distribución de fondos públicos entre los partidos que integren una alianza electoral.
La clave de la reforma es que cada partido reciba, como mínimo, un 5% del total del financiamiento que obtiene la alianza según la cantidad de votos obtenidos.
“Lo que estamos proponiendo es que todo partido integrante reciba, al menos, un 5% del total de los fondos”, sostiene Lospennato en los fundamentos, señalando que el mecanismo busca “desalentar la participación de partidos con poca o nula representación”.
El proyecto advierte además sobre la proliferación de agrupaciones ficticias que se presentan a elecciones solo para negociar su adhesión a un frente. Según cita la diputada, un informe de CIPPEC las define como organizaciones que “se limitan a ser microemprendimientos personales y que muchas veces se ofrecen como soporte legal al mejor postor para la presentación de candidatos”.
La reforma establece que:
El objetivo es impedir que partidos sin estructura real ni representación ciudadana se cuelen en las alianzas solo para recibir una porción de los recursos estatales. “Funciona como desincentivo a la supervivencia de los conocidos ‘sellos de goma’”, afirma la diputada.
Lospennato sostiene que la multiplicación excesiva de fuerzas políticas contribuye a un sistema “fragmentado y con débil capacidad de representación”, donde algunos espacios se limitan a existir en los papeles.
Señala que, en lugar de cumplir funciones de representación, formación de dirigentes y articulación con la ciudadanía, muchos partidos meramente “cumplen el rol de rueda de auxilio” de fuerzas más grandes pero mal organizadas.
La diputada recuerda que el artículo 38 de la Constitución garantiza financiamiento estatal para los partidos con el fin de promover su actividad democrática, pero advierte que ese principio se distorsiona cuando los recursos “terminan financiando a partidos vacíos, sin representación”.
Para Lospennato, transparentar la distribución de fondos y limitar el uso instrumental de los partidos es crucial para “mejorar la calidad por encima de la cantidad”.
Su proyecto apunta a que las alianzas electorales se construyan sobre bases más sólidas y no sobre estructuras artificiales creadas para negociar financiamiento. “Confiamos en que esta propuesta servirá para evitarlo”, concluye.
La iniciativa aparece en un momento de creciente debate sobre el sistema partidario y sus distorsiones, y podría reabrir una discusión de larga data sobre la necesidad de reducir la fragmentación y fortalecer la transparencia electoral en Argentina.
FA