El diputado nacional Eduardo Valdés presentó un proyecto de ley que busca institucionalizar cada 13 de mayo como el “Día Nacional de la Memoria de las Víctimas del Fentanilo Adulterado y de la Seguridad Farmacológica”, una fecha destinada a recordar la tragedia sanitaria ocurrida en 2025 por la administración de fentanilo contaminado en hospitales de distintas provincias.
La iniciativa propone incorporar la conmemoración al Calendario Oficial y darle carácter permanente, con el objetivo de “honrar la memoria de las víctimas fatales y de los sobrevivientes” y, al mismo tiempo, promover políticas de prevención y control en toda la cadena de producción y suministro de medicamentos.
En los fundamentos del proyecto, Valdés describe el episodio como “la crisis por adulteración de medicamentos más grave desde la creación de la ANMAT en 1992”.
Según el expediente judicial FLP 17371/2025, el 13 de mayo quedó identificado como la fecha en que se formalizó la denuncia que dio origen a la investigación del brote de fentanilo adulterado.
Lo que comenzó como una serie de casos aislados en distintos centros de salud del país terminó revelando un esquema extendido de fallas: problemas en la trazabilidad, deficiencias en los controles microbiológicos, inexistencia de registros digitales y demoras en la notificación obligatoria de eventos adversos.
La magnitud del daño aún no está completamente determinada, pero los fundamentos del proyecto hablan de al menos 120 víctimas fatales y decenas de pacientes afectados con secuelas permanentes. Valdés define el episodio como una “masacre sanitaria silenciosa” que “pudo haber sido evitada”.
Tras el estallido de la crisis, la Cámara de Diputados creó por unanimidad la Comisión Especial Investigadora sobre el uso de Fentanilo Adulterado, un hecho político que marcó el reconocimiento del Congreso frente a la gravedad del episodio.
Esa comisión impulsó una serie de medidas legislativas para reforzar la trazabilidad, mejorar los sistemas de control y transparentar las auditorías sobre laboratorios y proveedores del sistema de salud.
El proyecto de Valdés se inscribe en esa línea: propone que el Ministerio de Salud coordine jornadas anuales de memoria y prevención, la presentación del Informe Anual de Seguridad Sanitaria elaborado por la ANMAT, y un acto nacional oficial con participación de familiares, especialistas e instituciones sanitarias.
Además, establece la creación del Registro Nacional de Víctimas de Medicamentos Adulterados, con acceso gratuito para familiares y afectados, y regido por los estándares de la Ley de Protección de Datos Personales.

Para Valdés, la institucionalización del 13 de mayo cumple un triple propósito: “Memoria”, para reconocer a las víctimas; “prevención”, para impulsar controles estrictos de trazabilidad y vigilancia sanitaria; y “transparencia”, para obligar al Estado a informar cada año sus avances y retrocesos en seguridad farmacológica.”
El diputado destaca que la iniciativa surgió del pedido de familiares y sobrevivientes, quienes reclamaron que la tragedia no quede en el olvido y que el Estado asuma su responsabilidad en las fallas que permitieron que el fentanilo adulterado llegara a hospitales públicos y privados.
“El 13 de mayo no es solo una fecha. Es el momento en que el Estado reconoció una tragedia evitable y comenzó a actuar frente a una cadena de fallas que costó vidas”, subrayó.
El proyecto invita también a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires a adherir e incorporar actividades alusivas en sus jurisdicciones.
FA