Timothée Chalamet demostró una vez más su profunda dedicación a sus personajes, llevando el concepto de actuación de método a un nivel extremo para su más reciente proyecto, Marty Supreme. En esta película dirigida por Josh Safdie, ambientada en el mundo del tenis de mesa de los años 50, Chalamet interpreta a Marty Mauser, un joven obsesionado con transformar su pasión en grandeza. Para meterse completamente en la piel de este soñador y jugador, el actor reveló que tomó una decisión radical que afectó directamente su visión.

Timothée Chalamet explicó que su compromiso con el papel lo llevó a sabotear intencionalmente su capacidad visual. Para conseguir la alteración deseada, utilizó lentes de contacto especiales que distorsionaban su vista. Posteriormente, se colocaba los anteojos que usaba su personaje para "corregir" la visión artificialmente dañada. Según el actor, esta doble capa de implementos estaba destinada a lograr un efecto físico y psicológico crucial para su interpretación, sumergiéndolo por completo en la experiencia de vida de Marty Mauser y reflejando su mundo interior y sus obsesiones.
La decisión de Chalamet tuvo un doble propósito: un beneficio directo para el actor y un efecto visual particular para el público. Desde la perspectiva interpretativa, el actor afirmó que esta técnica hacía resaltar su "discapacidad" al tener que depender de las gafas para ver con claridad, una alteración que, según él, lo "metió en el mundo de Mary Mauser, quien está viviendo una vida con discapacidad". A nivel estético, el uso de las lentes y las gafas de corrección provocó un efecto visual específico que era el buscado por el director Josh Safdie.
El resultado visual buscado en la gran pantalla era, de hecho, poco convencional para Hollywood. Chalamet explicó que el uso de los contactos y los lentes le daban unos "ojos más pequeños", una característica que el director Safdie había solicitado expresamente. El actor contrastó esta elección con prácticas más comunes en la industria, mencionando que "usualmente es al revés, como Emma Stone en La batalla de los sexos con Steve Carell, ella hizo lo opuesto, hizo sus ojos más grandes y más expresivos. Josh los quería más pequeños".
Marty Supreme sigue el "descenso de Marty hacia la obsesión, las apuestas y la redención", mientras arriesga todo por un deporte que nadie toma en serio. Sin fecha definida, se espera que llegue a Argentina en las primeras semanas de enero.