El presidente del Partido Justicialista bonaerense, Máximo Kirchner, se refirió al futuro de la conducción partidaria en la provincia de Buenos Aires y confirmó que las elecciones internas, previstas inicialmente para diciembre, se postergarían para los primeros meses del próximo año, con una ventana posible entre febrero y marzo.
En ese contexto, el dirigente evitó confirmar si será candidato para continuar al frente del partido y relativizó la discusión en términos personales. “No veo los términos nominales en esto, lo que estamos viendo es la desesperación nominal de algunos para ser candidatos a algo y no dar la discusión”, expresó, en alusión a sectores que impulsan una renovación inmediata de autoridades.
Kirchner anunció además la convocatoria al Consejo del PJ bonaerense para el viernes 19 de diciembre a las 14 horas, en el municipio de Malvinas Argentinas. El objetivo del encuentro será ordenar el calendario electoral interno y abrir el debate sobre la conducción partidaria. “Convocamos al Consejo para discutir qué fecha y para que se presenten quienes quieran conducir el partido y cuenten qué proyecto de país quieren”, explicó.
El llamado al órgano partidario se produce en medio de las tensiones internas del peronismo bonaerense, donde un sector referenciado en el gobernador Axel Kicillof impulsa cambios en la conducción. El mandato de Kirchner al frente del PJ provincial vence el 18 de diciembre, lo que aceleró las discusiones sobre los tiempos y las formas de la renovación.
Respecto del corrimiento de la elección interna, Kirchner sostuvo que la decisión fue conversada tras los comicios legislativos de septiembre y octubre. “Hacer una elección en diciembre, movilizar tres veces, no había ánimo de nadie de hacerlo”, señaló, y dejó en manos del Consejo la definición final de la fecha.
En otro tramo de sus declaraciones, el dirigente analizó el escenario parlamentario posterior a las elecciones nacionales, en las que el oficialismo obtuvo una amplia victoria. Reconoció que el Gobierno iba a incrementar su representación legislativa, aunque vinculó el crecimiento de La Libertad Avanza en Diputados con las divisiones internas del peronismo.
Kirchner cuestionó que ese espacio se haya convertido en la primera minoría en la Cámara baja y afirmó que ese resultado estuvo influido por rupturas dentro del bloque opositor. “No se hubieran convertido en primera minoría sin fugas en nuestro bloque”, sostuvo, y remarcó que “es muy difícil que un gobierno en su primer mandato pierda las elecciones de medio término”.
También describió al Partido Justicialista como una fuerza golpeada por la situación judicial de Cristina Kirchner, a quien definió como víctima de un proceso de disciplinamiento. “Es un partido golpeado porque la presidenta del partido fue presa unos meses atrás”, afirmó, y cuestionó que algunos sectores hayan adoptado posiciones provincialistas y retirado legisladores del bloque nacional.
Finalmente, Kirchner destacó el peso político de la expresidenta en la escena pública y sostuvo que su figura sigue generando centralidad política. “Cristina moviliza y es escuchada por propios y ajenos. La palabra de Cristina tiene un peso en la sociedad que excede a aquel que la vota”, aseguró, y criticó a quienes, según dijo, evitan el debate político en torno a su liderazgo.
GZ